jueves, 24 de noviembre de 2011

La organización de los revolucionarios (tercera y última parte)

(tomado de antorcha.org)

Sobre el funcionamiento y la seguridad

Extracto del artículo de M.P.M. (Arenas) Reorganizar el Partido. publicado en Resistencia núm. 1, mayo de 1985.

      La división y la especialización del trabajo es otra de las garantías fundamentales para el buen funcionamiento de la labor partidista. Forjarnos como auténticos profesionales de la revolución es una necesidad que viene impuesta no sólo por la envergadura y gran complejidad de la labor que habremos de realizar, sino, particularmente, por la lucha que venimos sosteniendo contra la policía política. Hay que acabar con los métodos artesanos de trabajo en la Organización, en la que todos venían haciendo de todo y ninguno dominaba bien una labor concreta [...]

      La especialización presupone la centralización; es decir, la discusión y la elaboración de forma colectiva de los planes y la adopción de acuerdos y resoluciones; es lo que denominamos vida orgánica del Partido. Este tipo de funcionamiento no es caprichoso, sino que obedece al carácter centralizado y democrático del Partido, así como a la naturaleza misma del trabajo que venimos realizando.

      Tal como acabamos de ver, esta labor tiene que ser rigurosamente clandestina. La clandestinidad, más la centralización, más la especialización, más la crítica y la autocrítica, son los métodos fundamentales de organización y funcionamiento partidista [...] sobre la base de la discusión franca y abierta y la adopción colectiva de los acuerdos, cada organismo y cada militante deben asumir plenamente sus responsabilidades y tomar todo tipo de iniciativas, de manera que puedan hacer más eficaz y segura su labor. Esto es absolutamente necesario hacerlo si no queremos condenarnos a la parálisis, a quedar atrapados en un ultrademocratismo inoperante y estéril. Mas con esto no se agota la responsabilidad que compete a cada uno. Además, todo militante tiene el deber de informar (y hacerlo bien) regularmente de su trabajo al organismo correspondiente y preocuparse porque los demás también lo hagan.