lunes, 14 de noviembre de 2011

Análisis sobre el neodarwinismo reaccionario, por J. M. Olarieta Alberdi

      A vísperas de nuestra próxima charla del 16 de noviembre, os dejamos otro artículo del que será el ponente, Juan Manuel Olarieta Alberdi (abogado, escritor y represaliado político):


21 tesis sobre marxismo y darwinismo
21 de noviembre de 2009.

      Los neodarwinistas han convertido este año 2009 en un festival de promoción de su absurda ideología reaccionaria, por más que la presenten como si se tratara de auténtica ciencia, de la teoría de la evolución por antonomasia. Lo hicieron en el mes de febrero, al celebrar el 200 aniversario del nacimiento de Darwin, y lo volverán a hacer en este mes de noviembre, fecha en la que se conmemora el 150 aniversario de la aparición de "El origen de las especies".
      En 1859 Marx y Engels saludaron efusivamente la publicación de esa obra, de manera que algunos imaginan que el neodarwinismo tiene algo que ver con la dialéctica materialista, algo así una confirmación de sus postulados entre las ciencias de la naturaleza.
      Por otro lado, como los neodarwinistas, en su desvarío, se creen en guerra con las concepciones religiosas que defienden la creación del mundo en siete días, los despistados también imaginan que esa ideología tiene algo de progresista o avanzada. Sin embargo, las campañas ateas de Richard Dawkins son tan falsas como sus libros de "ciencia".
      No sé si llegamos a darnos cuenta de la importancia de este asunto. Atapuerca y otros hallazgos fósiles han situado a España como uno de los países punteros en investigación paleontológica, lo que ha trascendido a los medios de comunicación en forma de noticias falsas y sensacionalistas contra las que interesa estar prevenidos, ya que propagan una ideología decrépita.
      En fin, después de siglo y medio, todo lo que envuelve a Darwin sigue sumido en una gigantesca batalla ideológica y, por lo tanto, en medio de una enorme confusión, que ha logrado introducirse en las propias filas marxistas. Un intento de clarificación que resulte accesible al lector sólo se puede presentar de forma muy resumida y esquemática:
      Tesis 1. El neodarwinismo o teoría sintética es una ideología reaccionaria que poco tiene que ver con el pensamiento y la obra original de Darwin.
      Tesis 2. El neodarwinismo es una ideología imperialista que Estados Unidos propagó en los países capitalistas durante la guerra fría para justificar su criminal política de supeditación y exterminio de los pueblos oprimidos.
      Tesis 3. Una de las fuentes inspiradoras más importantes, tanto del pensamiento de Darwin como del neodarwinismo, es el malthusianismo, que Engels calificó acertadamente como una declaración de guerra de la burguesía contra el proletariado. Las supuestas leyes descubiertas por Malthus son falsas tanto en lo que concierne a la demografía humana como a la biología y la ecología.
      Tesis 4. Además de Malthus y Darwin, el tercer componente del neodarwinismo es Mendel, lo que ha situado a la metafísica genetista como una seudociencia que pretende desempeñar un papel central dentro de la biología, poniendo a los genes como el supuesto motor de la evolución de las especies. Las famosas
"leyes" de Mendel son uno de los fraudes científicos más importantes del siglo pasado del que Mendel (por cierto) no es responsable.
      Tesis 5. La teoría de la evolución, que es una concepción científica que explica el surgimiento y desarrollo de las especies animales y vegetales, así como del hombre, ni empieza ni se agota con Darwin.
      Tesis 6. El primer científico que estableció las bases fundamentales de la teoría de la evolución fue Lamarck, de manera que el menosprecio de que viene siendo objeto el biólogo francés es una de las mayores vergüenzas que ha conocido el pensamiento humano desde hace siglos y tiene su origen en la estrecha
vinculación de Lamarck con la Revolución Francesa.
      Tesis 7. Darwin no sólo no se opuso a Lamarck sino que fue un continuador de su pensamiento evolucionista, al que aportó grandes contribuciones que lo enriquecieron. Los intentos de enfrentar a ambos científicos constituyen otras tantas tergiversaciones de la obra de cualquiera de ellos.
      Tesis 8. La evolución de las especies a lo largo de la historia es un fenómeno complejo y una de las más brillantes confirmaciones del carácter científico de la dialéctica materialista, de que todo fenómeno, sea natural o social, inevitablemente es temporal y está sometido al cambio y a la transformación, de que en el universo todo tiene un origen y un final, excepto la materia misma.
      Tesis 9. Como disciplina científica, la teoría de la evolución requiere el concurso de numerosas especialidades biológicas, paleontológicas, citológicas, embriológicas, genéticas, médicas y otras, sin que pueda reducirse a ninguna de ellas.
      Tesis 10. El marxismo siempre ha defendido el carácter científico de la obra de Darwin de los ataques de cualquier tipo, especialmente religiosos, que niegan la evolución de las especies, a la vez que destaca el carácter unilateral de algunas de las formulaciones de Darwin, tales como la selección natural, la lucha por la existencia y otros.
      Tesis 11. La dialéctica materialista sostiene que uno de los componentes científicos centrales de la evolución es la concepción del origen de la vida a partir de la materia inorgánica y, en consecuencia, se opone a la teoría de la continuidad de la vida o biogénesis.
      Tesis 12. La biología ha demostrado que no existe ningún componente no material ni en la vida ni en los seres vivos, si bien la vida tampoco se puede reducir a fenómenos mecánicos o puramente físicos. La vida es un salto cualitativo experimentado por el desarrollo de la materia inorgánica que se rige por sus propias leyes, que son de tipo biológico.
      Tesis 13. La dialéctica materialista se opone, a la vez, a los neodarwinistas que reducen a los seres humanos a una condición biológica y a los religiosos que niegan la naturaleza biológica de los mismos. El hombre es un salto cualitativo experimentado por la evolución de los seres vivos que se rige por sus propias leyes, que describe el materialismo histórico y en las cuales el componente social predomina sobre el biológico y no se puede reducir a él.
      Tesis 14. La paleontología ha demostrado que, después de que los primeros antecedentes humanos empezaron a caminar erguidos, el trabajo y la fabricación de medios de producción ha sido el motor de la evolución humana. Por consiguiente, en palabras de Marx, lo que diferencia a unas épocas históricas de otras no es lo que el hombre fabrica sino cómo lo fabrica, con qué instrumentos lo fabrica.
      Tesis 15. La evolución de las especies no excluye la involución de algunas de ellas, es decir, su regresión y desaparición, como acredita el registro fósil. No obstante, la evolución es el aspecto dominante de la contradicción, lo que ha supuesto un progreso en el desarrollo que ha culminado en la aparición de los seres humanos.
      Tesis 16. La encefalización humana, el desarrollo del cerebro de los seres humanos y, por lo tanto, el pensamiento mismo son consecuencia del trabajo y de la capacidad desarrollada por los hombres para fabricar instrumentos de producción, o lo que es lo mismo, de la práctica. La condición humana es esencialmente activa, dinámica y trabajadora; es la burguesía parásita de la fase imperialista la que pone el acento sobre el ocio, la pereza y la holgazanería.
      Tesis 17. El trabajo de los primeros hombres acredita su condición de seres eminentemente sociales, es decir, capaces de vivir colectivamente y, por lo tanto, de comunicarse entre sí, lo que dio lugar al nacimiento y desarrollo del lenguaje, sin el cual el pensamiento humano no podría existir. Por lo tanto, el pensamiento humano, el saber y el conocimiento son una creación colectiva y social de todos los seres humanos a lo largo de su historia que se fundamenta en la práctica, en el lenguaje y en el cerebro, los tres componentes que son su soporte material.
      Tesis 18. La lucha de clases no es un fenómeno biológico sino social que aparece en un momento determinado de la historia de la evolución humana y tendrá su final con la desaparición de las clases sociales y la creación de una nueva sociedad basada en el trabajo colectivo. El canibalismo y demás formas supuestas de competencia y de lucha por la existencia entre los seres humanos, forman parte del cúmulo de propaganda falsa neodarwinista con la que el imperialismo justifica sus crímenes y su política de exterminio de los pueblos como si fueran consustanciales a la naturaleza humana.
      Tesis 19. Las amenazas apocalípticas del neodarwinismo tienen un fundamento malthusiano y forman parte integrante de la ideología del imperialismo moderno, disfrazada bajo una apariencia seudoecologista en donde la involución, el caos, las pandemias y los desastres biológicos aparecen frente a la evolución como el aspecto dominante de la contradicción. Es un intento de dominio sobre los hombres basado en la difusión constante del miedo y el terror.
      Tesis 20. El hambre y las catástrofes sanitarias y ecológicas que predican los neodarwinistas encubren las relaciones de producción, es decir, la voracidad capitalista, cuya responsabilidad es sustituida por alusiones imprecisas a las fuerzas productivas, a la industrialización, al progreso o a la civilización moderna. No existen desastres naturales; los desastres son sociales y todos ellos tienen soluciones sociales.
       Tesis 21. Es inevitable que el imperialismo conduzca a la humanidad hacia la barbarie social y ecológica, tan inevitable como que la revolución socialista se adelantará a ella porque tanto en la naturaleza como en la sociedad la evolución es una fuerza dominante sobre la involución.