miércoles, 4 de abril de 2012

II Congreso de HASI (primera parte)

tomado de Euskal Herria Sozialista (www.euskalherriasozialista.blogspot.com)


Digitalizado por Euskal Herria Sozialista
Fuente: Punto y Hora de Euskal Herria
Año: 1983

Apenas recién estrenado este otoño que ya se venía anunciando «caliente», el pasado 23 de setiembre, el partido HASI (Herriko Alderdi Sozialista Iraultzalea) iniciaba su II Congreso. Sin espantadas, sin las sorpresas habituales en cónclaves de esta magnitud y en medio de una serenidad casi insólita en los tiempos que corren, se ratificaba en las consignas que precedieron al Congreso en pro de su consolidación como partido de clase, comprometido en ese motor que ya ha sido denominado como proceso de liberación nacional vasco. «Desarrollar el partido, fortalecer el Bloque KAS y avanzar en la Unidad Popular» fueron los lemas que anunciaran las jornadas de debate. Ya de por si éstos, como un detonante, auguraban de antemano el compromiso militante, la constatación, en definitiva, a modo de pronunciamiento, de la existencia de un partido de izquierdas y revolucionario que ha sabido sobrevivir como tal al «desencanto» o a los ya desfasados «cantos de sirena».

II Congreso de HASI

Hacia el fortalecimiento ideológico y político

Son éstos, días de intenso calor en Euskadi. El sol plomizo de verano como resistiéndose a abandonarnos, parece decididamente ocupado en asfixiar campos y calles. En este escenario, la izquierda abertzale, sobreviviendo y emergiendo de las lluvias, inundaciones y lodo, contempla una fuerte reactivación

en el seno de las organizaciones integradas en KAS. El II Congreso de HASI, la próxima Asamblea Nacional de ASK, el anunciado Congreso de la organización juvenil JARRAI, la Convención de LAB, vienen a confIrmar una realidad viva que tal vez ni el ZEN, ni la OTAN, ni otros planes del Gobierno del "Cambio» puedan neutralizar. La punta de lanza de esa Euskadi que no muere, que ni en Madrid, ni en París, ni en Gasteiz están dispuestos a comprender, cobra a estas alturas un filo desmesurado.

HASI, su historia inmediata

El último congreso de HASI, el primero de su joven historia, se realizó en dos partes, en Urberuaga y Lekeitio respectivamente, allá por el año 1978. Hasta entonces, el partido se había conducido por una dirección que apenas asumía su condición como tal. Al menos eso es lo que afirman los militantes que vivieron aquel proceso. «Aquella crisis -afirman los de HASI- invitaba a la desorganización y disidencia». No en vano, tras la primera parte del congreso, se lograban vencer las desviaciones, obligando al sector reformista, al frente del hasta entonces secretario general, a decantar sus presupuestos. Así, ese sector se abandonaba hacia alternativas más cómodas. La mayoría de la militancia, pese a los tiempos que corrían entonces, -pleno auge de las poltronas y cambalaches- decididamente apostaba por la Ruptura Democrática. El tiempo les dió la razón, ahí está el 23 F para demostrado, o lo que es lo mismo la debilidad de la opción reformista asumida por quienes abandonaron el partido. Pero, aparte de tal demostración, lo realmente importante fue que el propio pueblo vasco asumía la necesidad de romper con todo lo que recordaba al franquismo. Y eso se vió con toda claridad en las elecciones generales y municipales posteriores a Urberuaga-Lekeitio. El resultado de la apuesta se confirmaba en sus dos vertientes: en el plano ideológico y en el práctico. Herri Batasuna, coalición potenciada por las organizaciones de vanguardia del Bloque Dirigente KAS, con toda su connotación rupturista, tenía abierto su espacio político, porque, entre otras cosas, el pueblo de Euskadi así lo demostró en el termómetro electoral.

Otra consecuencia del I Congreso fue la confianza readquirida hacia la nueva dirección. El Centralismo Democrático, la auténtica democracia interna, quedaba pendiente de rescatarse. Esto no sería tarea fácil, máxime cuando la antigua dirección de HASI se había servido de tal concepción, manoseando su interpretación justamente a la inversa. De esta forma, se iniciaría la consolidación del partido, la profundización ideológica, la práctica y la inserción real del partido en el Bloque KAS y en el pueblo.