domingo, 15 de enero de 2012

Los trotskistas no tienen reparo en aliarse con nazis

Extracto traducido de Evidence of Leon Trotsky´s Collaboration with Germany and Japan (Prueba de la colaboración de Leon Trotski con Alemania y Japón), Grover Furr, 2009.

      Junio de 1937 fue tiempo de tremenda crisis para el liderazgo soviético. En abril, Genrij Yagoda, comisario (jefe) del NKVD hasta septiembre del año anterior, y Avel Enukidze, hasta hacía poco tanto miembro del Comité Central como alto cargo del gobierno soviético, habían empezado a confesar sobre sus importantes papeles en los planes para un golpe de Estado contra el gobierno. El mes de mayo había comenzado con una revuelta interna en contra del gobierno republicano español en la que participaron anarquistas y trotskistas. Los dirigentes soviéticos sabían que esta revuelta involucraba algún tipo de colaboración entre las fuerzas pro-Trotski y la inteligencia franquista y alemana – nazi –. A principios de junio, ocho oficiales de los más altos rangos incluyendo a Mijail Tujachevski, uno de los únicos cinco mariscales del Ejército Rojo; fueron arrestados y confesaron haber conspirado con Trotski y los Trotkistas, las Derechas lideradas por Bujarin, Yagoda y Rykov, y – lo más inquietante de todo – con la Alemania nazi y Japón.

(en la imagen, varios policías enseñando el piolet con el que Ramón Mercader ejecutó a Leon Trotski en México, en 1940)