miércoles, 28 de diciembre de 2011

Se dan a conocer los diarios de Beria, ¿serán verdaderos?

      Beria elkartea, asociación recién formada para el estudio de la vida política de Lavrenti Pavlovich Beria, nos envió ayer este artículo traducido de English pravda.ru (publicado el 5 de diciembre de 2011), que aunque como casi siempre reina la ''objetividad'', lo ha encontrado interesante por las citas de los diarios del dirigente soviético. Anteriormente, uno de los fundadores de Beria elkartea ya nos había enviado personalmente varios textos, entre ellos ''Beria'' del profesor Grover Furr (publicado en este blog el día 28 de noviembre de 2011).


Lavrenti Beria: un carnicero lleno de tristeza

      Lavrenti Beria, un sanguinario estadista de alto rango de la Unión Soviética durante la era de Iosif Stalin, compartió historias muy interesantes en sus diarios. Beria escribió particularmente sobre las cosas que estaban ocurriendo en la administración soviética varios años antes de la muerte de Stalin e inmediatamente después del acontecimiento que hizo época. El último registro que Beria hizo en sus diarios es el siguiente: ''Lo siento por la gente, pero vamos a tener que disparar''.

      Los diarios de Lavrenti Beria están a espera de ser publicados en Rusia. Han sido preparados para su publicación por el historiador Sergei Kremliov.

      El periódico Komsomolskaya Pravda publicó la tercera parte de los diarios de Beria, que fueron escritos entre 1949 y 1953. Durante el período de posguerra, el jefe de la policía secreta soviética estaba escribiendo mucho sobre su control del programa para construir la industria nuclear y las armas nucleares en la Unión Soviética.

      Por ejemplo, en agosto de 1949, Beria escribió que Stalin dudaba de que los científicos pudieran lograr algo en el campo. Sin embargo, el éxito de las ensayos nucleares hicieron cambiar de opinión a Stalin. El jefe de todas las naciones ordenó que premiaran a todos. Beria fue condecorado con la Orden de Lenin por la administración de las ensayos de la bomba nuclear. También recibió un diploma de honor y gratitud del Buró Político. Beria se quejó en su diario de que Stalin no le había condecorado con una segunda estrella del héroe de la Unión Soviética.

      ''Él no quería dármela. Todos tiene sólo una estrella. Si tuviera otra, eso me daría más honor. La gente me conocería más y me recordaría por más tiempo'' escribió Beria.

      En julio de 1950, Beria escribió orgulloso que el pueblo soviético construyó mucho durante los cinco años posteriores la Gran Guerra Patria.

      ''¡Estoy realmente sorprendido! ¡Nuestro pueblo puede mover montañas! ¡Y ellos las mueven!'' escribió.

      Un año más tarde, Beria escribió sobre el exitoso lanzamiento de perros al espacio de Sergei Koroliov.

      ''Yo le pregunté si se iba a lanzar a un hombre al espacio. Él ser rió y me dijo que necesitaría tiempo para eso. Él dijo que algún día enviaría a un hombre al espacio'' escribió Beria.

      En enero de 1953, Beria menciona el llamado ''caso de los médicos'' en sus registros. Por su escrito está claro que Beria estaba seguro de que las personas involucradas eran culpables.

      ''Esto no trata realmente sobre los médicos. Esto es sobre la negligencia - eso es lo importante. La negligencia lleva a la destrucción y la irresponsabilidad. Que conducen a la traición y a la ejecución directa de las operaciones enemigas'' escribió Beria.

      La investigación del ''caso de los médicos'' comenzó en 1948, cuando la doctora Lidia Timashuk puso la atención del KGB en los sospechosos métodos de tratamiento utilizados para Andrei Zhdanov. Los métodos supuestamente provocaron la muerte de Zhdanov. En enero de 1953, el caso tomó una máxima aceleración. Todos los sospechosos fueron absueltos completamente y aliviados de la persecución tras la muerte de Stalin.

      Beria no escribió nada sobre el período en el que Stalin se estaba muriendo. El 8 de marzo de 1953, tres días después de la muerte de su jefe, Beria escribió lo siguiente:

      ''Mañana enterraremos a Koba [Stalin – ed.]. No lo sé...'' y la frase queda inacabada.

      El historiador Sergei Kremliov no cree que Beria dejara de escribir por el estado de shock en el que se encontraba. Es más probable que sólo empezara a pensar cómo iba a cambiar su vida y cerrara el diario.

      En su último registro, con fecha del día 17 de junio de 1953, Beria escribió sobre las huelgas en Alemania.

      ''Nuestra estupidez, sus provocaciones, y uno tiene que disparar como resultado. Lo siento por la gente, pero vamos a tener que disparar''.

      El 26 de junio de 1953, Beria fue arrestado bajo los cargos de espionaje para Gran Bretaña para derrocar el poder soviético. El 23 de diciembre de 1953, Beria fue condenado a pena de muerte. Fue ejecutado el mismo día.