sábado, 31 de marzo de 2012

Importancia y métodos de formación de los cuadros (segunda parte)

FORMACION DE LOS CUADROS DIRIGENTES Y RESPONSABLES DE CÉLULAS

      A partir del Comité Ejecutivo de diciembre de 1974 la formación de cuadros dirigentes y responsables de células se convierte en el eslabón principal de la política de construcción del Partido.

      En dicho CE se vio que el Partido había previsto la posibilidad del desencadenamiento de una situación revolucionaria, había valorado la situación objetiva nacional e internacional ampliamente favorables, había valorado correctamente el espíritu y estado de ánimo de las masas, y había dado una serie de orientaciones para prepararnos para una nueva etapa en la lucha de clases.

      Dicho CE comprobó y valoró que en ese sentido hubo déficits en la formación de los cuadros dirigentes responsables de células; de ahí que se tomó este problema como una de las tareas primordiales y para estar en condiciones de asumir la dirección de¡ proceso en los próximos acontecimientos que se desencadenarán en el desarrollo de la situación revolucionaria que se prevé.

      Ello nos lleva a definir las características del cuadro. En primer lugar, debemos tomar el carácter de clase.

      a) Carácter de clase

      Necesitamos un conjunto de dirigentes, responsables de células y cuadros del Partido, que provengan principalmente de la clase obrera. Debemos esforzarnos en la formación de nuevos cuadros que vengan de la clase obrera; se debe tener en cuenta que el compañero proveniente de la clase obrera posee características, métodos, hábitos, formas de vida, que facilitan su desarrollo como militante revolucionario. Su espíritu de sacrificio, abnegación, la disciplina, son cualidades que la propia vida en las fábricas, la producción social, el sacrificio a que se ven obligados a hacer para subsistir, los lleva en su más acelerado desarrollo como revolucionarios. Sus puntos de vista, orientados e imbuidos en el marxismo-leninismo, expresan los intereses históricos del proletariado.

      Las características de la vida en las fábricas, la necesidad del cumplimiento estricto de horarios, la existencia de supervisores, capataces, el ritmo de producción y la forma de producción social, ayuda a la comprensión inmediata de la necesidad de la disciplina en la actividad revolucionaria. Los compañeros militantes que provienen de otras clases no proletarias deben asumir y preocuparse por desarrollar las características, los hábitos y los puntos de vista del proletariado revolucionario.

      Dentro de la clase obrera, los camaradas que provienen del proletariado fabril son generalmente los más aptos para el desarrollo de sus cualidades como revolucionarios. Por ello, el Partido debe centrar su actividad política sobre el proletariado fabril de las fábricas, y en especial sobre las grandes fábricas.

      b) Ligazón con las Masas

      El cuadro debe estar ligado y participar de todos los problemas que hacen a la lucha de las masas, debe conocer sus aspiraciones, saber interpretar su estado de ánimo, y cada cuadro debe ser un fiel intérprete de las necesidades de las masas.

      c) Responsabilidad para cumplir las tareas

      La estructura de cuadros y militantes es el factor fundamental que nos permitirá incorporar a la gran cantera de cuadros que nos ofrecerán las movilizaciones de masas. Este contingente debe comprender cuadros sólidos, aptos para las distintas tareas revolucionarias con el fin de satisfacer todas las necesidades y de llevar la lucha en todos los terrenos. Le Duan explica claramente que la calidad del cuadro se expresa por los resultados obtenidos en el cumplimiento de las tareas en cada etapa". Esto significa la lucha contra la justificación; los cuadros dirigentes no deben permitirse ni deben permitir a otros cuadros ningún tipo de justificación para el incumplimiento de alguna tarea. En este sentido Le Duan agrega: "Lo que permite medir la calidad y el nivel de conocimiento de cada cuadro es si lleva a cabo o no las tareas revolucionarias, si aplica correctamente y a fondo o no, la línea y la política del Partido".'

      El punto de referencia, entonces, para conocer la calidad de un cuadro, es saber cómo cumple teniendo en cuenta el medio y las condiciones en que se mueve.

      Porque no es lo mismo el resultado que se puede obtener en una fábrica en clima de alza v. entusiasmo, por ejemplo, que los resultados a lograr en una fábrica cuyo proletariado viene de sufrir una derrota y se encuentra desanimado, aplastado, aquietado.

      d) Espíritu Revolucionario

      El cuadro debe poseer un elevado espíritu revolucionario, lo debe animar un inagotable entusiasmo por las tareas revolucionarias; es necesario alentar en los cuadros el espíritu revolucionario, levantar el ejemplo de nuestros mártires, el heroísmo de los caídos en Trelew, en las diversas regionales, en quienes los militantes deben encontrar el ejemplo de sus mejores cualidades revolucionarias. El ejemplo perenne del Negrito Fernández debe guiara nuestros cuadros.

      El Negrito Fernández, caído valerosamente en Catamarca, fue un ejemplo de revolucionario proletario marxista-leninista, por su inagotable espíritu revolucionario, por su amor a sus hermanos de clase, y su odio a los enemigos del pueblo trabajador. En este sentido, el Negrito poseía todas las cualidades que señalaba Le Duan.

      "Un cuadro debe ante todo ser absolutamente fiel a la causa de su clase y a la de su nación; fiel al ideal comunista; un cuadro debe estar profundamente ligado a las masas, animado de un fervor revolucionario puro, no teme a las privaciones y no retrocede ante los sacrificios, supera valientemente todas las dificultades. Si carece de fervor revolucionario y entusiasmo será imposible comprender correctamente el marxismo-leninismo y el fondo de la política del Partido; carecerá igualmente de entusiasmo para cumplir las tareas".'

      El Negrito era un ejemplo de espíritu revolucionario. El compañero Urteaga recordando al Negrito señaló: "Llegaba a una regional, y si estaba por ejemplo una semana, el primer día se iba a la casa de un obrero del Partido, salía junto con él a visitar todos los contactos, a las fábricas, a los barrios obreros, visitaba los hogares de los camaradas obreros, conversaba con la gente, iba a visitar a la familia, se formaba así la imagen de la situación y recién después iba a la reunión de equipo con una idea formada del estado de ánimo y de la situación de las masas. Y cuando asumió funciones dirigentes en el Partido, cuando lo representó en el exterior, se lo puede considerar prácticamente como el pilar fundamental que traía al Partido el aire de las masas".

      e) Dedicación al Estudio

      Pero no basta con el espíritu revolucionario: la revolución exige también del profundo conocimiento científico, del estudio del marxismo-leninismo, del estudio de la realidad sobre la base del marxismo-leninismo.

      Es importante la dedicación al estudio de todos los cuadros y militantes del Partido. No solamente debe ser estudiada la realidad política, social y económica, sino también, debe estudiarse y profundizarse el conocimiento de los clásicos del marxismo-leninismo, el repaso y la lectura sistemática de Lenin, Ho Chi Minh, Le Duan, Vo Nguyen Giap, Marx y Engels, y todos los clásicos del marxismo. Asimismo es importante la compenetración y profunda comprensión de la línea política del Partido.

      Sobre la base de los puntos señalados anteriormente entra a jugar otro factor de meridiana importancia para la construcción del Partido. Ello, es la capacidad del cuadro para orientarse creadoramente en la aplicación de la línea del Partido.

      f) Capacidad del cuadro para orientarse creadoramente la aplicación de la línea del Partido

      El Partido en su conjunto tiene una línea general, una táctica general: cada regional traza sus planes dentro de esta táctica general y aplica la línea del Partido; dentro de cada regional, en cada célula, en cada equipo, el cuadro, el militante debe saber orientarse creadoramente en la aplicación de esta táctica general del Partido. El cuadro debe tener una amplia flexibilidad para la aplicación de la línea, a la par que una estricta firmeza para no desviar se de los principios esenciales de la misma. No debemos olvidar que lo éxitos logrados por un cuadro del Partido, por cada militante, son un aporte a conjunto del mismo.

      Ha habido etapas anteriores en el desarrollo de la actividad y ejemplos de desviaciones como consecuencia de una visión unilateral desviaciones sindicalistas o espontaneistas errores cometidos principalmente en las primeras etapas de la construcción del Partido y que han acarreado serios daños al mismo. Tenemos el ejemplo de los serios daños que se acarreó al Partido en la primera etapa de formación del mismo, durante la cual una camarilla pequeño-burguesa, al timón de la dirección partidaria, llevó al conjunto de la militancia a formarse en la práctica del sindicalismo. Tenemos la experiencia de la etapa militarista del Partido, en la cual se desarrolló un solo aspecto de la construcción del Partido, es decir, la actividad militar. Se deben conocer profundamente los errores cometidos, y compararlos permanentemente con los éxitos obtenidos por las nuevas camadas, los grandes avances que se han logrado.

      Debemos tener en consideración la experiencia de la construcción de la dirección, en la cual hubo una determinada etapa en que algunos cuadros, debido a las exigencias ya las necesidades de la lucha de las masas se vieron obligados a asumir funciones dirigentes sin haber completado una profunda experiencia en el seno del movimiento revolucionario. De ahí que es de vital importancia el completar la experiencia no desarrollada en aquellos cuadros de dirección que se han visto obligados a asumir funciones dirigentes y responsabilidades sin haber hecho una gran experiencia de masas.