domingo, 17 de junio de 2012

El último ajedrez de Beria, segunda parte (pospolo kutxa)

tomado de pospolo kutxa, 2. zenbakia (mayo-junio 2012 maiatza-ekaina)


Zaria vostoka, sección de Beria elkartea (beriaelkartea@gmail.com)

El último ajedrez de Beria (segunda parte)

      II. Jaque mate

      Al oeste del tablero en el que Jruschov juega su partida contra el marxismo-leninismo y su representante más fuerte, Beria, se encuentra la RDA. La crisis que se está viviendo allí y su repercusión en el Kremlin serán las que propicien la victoria de Jruschov.
      Cuando uno de sus caballos, el secretario general del SED Ulbricht, pide ayuda a Moscú para afrontar la situación, Beria se prepara para enfrentarse al revisionismo alemán. Presenta su documento Medidas para mejorar la situación política de la RDA que critica la construcción forzosa del socialismo impulsada por el SED en la Alemania del Este, con la oposición de Ulbricht. Ante esto, Beria reforzará sus posiciones allí, y moverá sus piezas alrededor del dirigente alemán. Uno de sus peones, Semenov, se come al mariscal Chuikov para tomar el mando de las fuerzas soviéticas en Alemania. Éste cubrirá el avance de Herrnstadt, redactor del diario del SED, para sustituir a Ulbricht; respaldado por otro peón de Beria, el ministro para la Seguridad del Estado (Stasi) Zaisser.
      Ulbricht y los peones revisionistas de la RDA se resisten a las presiones de las fuerzas de Beria y abandonan las concesiones a los trabajadores que les eran ordenadas por él y el Kremlin. Esto provoca una huelga en Berlín que desembocará en un levantamiento a lo largo de todo el Estado. Los tanques soviéticos se ven obligados a reprimirlo. Aunque esta situación se debe a la mala gestión de Ulbricht, Jruschov lo usará como pretexto para atacar a Beria, a pesar de que sus planes habían sido aceptados por el resto del liderazgo soviético. En la RDA, Ulbricht empezará por comerse a los los peones Herrnstadt y Zaisser.
      En Moscú, Jruschov avanza posiciones contra las piezas rojas. Hay un sigiloso peón que hacía tiempo que había enviado entre las filas de Beria, que al llegar al otro extremo del tablero se convierte en su reina. Ese peón no era más que el conjunto de sus calumnias en contra del georgiano, que se comen al influenciable Malenkov para que seguidamente aparezca como su aliado más fuerte. También cuenta con el ministro de Defensa Bulganin como uno de sus alfiles, quien ya era amigo suyo y se había enemistado con Beria por la cuestión de la RDA; y con él la torre más fuerte del tablero, el Ejército Rojo. Todo esto induce a la vieja guardia a inclinarse por el vencedor más factible.
      Jruschov está preparado para poner en jaque a Beria, y la reunión del Presidium del 26 de junio será el momento perfecto. Pero para ello debe mover sus mejores piezas con mucho cuidado, pues la torre del MVD está atenta para neutralizar cualquier movimiento de ataque. Jruschov moverá a su caballo, el mariscal Zhukov, al mando de un grupo de oficiales de confianza, entre los que está su viejo amigo Moskalenko.
      En la reunión del Presidium, Malenkov se enfrenta abiertamente a Beria, respaldado por Jruschov. Los oficiales liderados por Zhukov entran como estaba planeado. Lo rodean. Beria está en jaque mate.

      (La parte final de este escrito se ciñe a la versión oficial del arresto, aunque Beria elkartea aún no la acepta como totalmente fidedigna)