martes, 4 de junio de 2013

Segunda sesión (negociaciones del PCE(r) y de los GRAPO con el Estado español en 1996)

      SEGUNDA SESIÓN: 12 de julio de 1996.

      Córdoba, julio de 1996.
 
      Queridos camaradas:
 
      Sólo disponemos de unas horas para esta carta. Esperamos que la escasez de tiempo no impida la claridad de la exposición de nuestro informe.
      En primer lugar, un poco de cronología.
      Como sabéis por nuestro anterior envío (y único hasta la fecha) la segunda reunión quedó establecida para el día 2 de mayo. No se celebró. Los visitadores nos hicieron llegar el siguiente recado:
      "Todo sigue adelante, no podemos ir por dos razones: Kuadra está en Madrid y aún no se ha producido el relevo de gobierno, por lo que el nuevo equipo no está en funciones. Avisaremos pronto".
      La permanencia de Kuadra en Madrid se ha prolongado hasta que el 1 de julio realizó su último juicio (de momento); las razones nos parecieron válidas y los visitadores nos avisaron en su momento, por lo que en cuanto los volvimos a ver no les dimos la bronca por este motivo.
      Como por otra parte no faltaban razones para darles la bronca (como luego relataremos) el viernes 12 de Julio, que es cuando se llevó a cabo la segunda reunión, nos despachamos a gusto y les pusimos las pilas.
      También sabréis que alrededor del 13 de Junio saltó la noticia en la Cope y en algún periódico andaluz. En medio de mucha intoxicación, se hablaba de "negociaciones", de que habíamos sido visitados por "dos miembros del CESID".
      El día 14 los visitadores nos hicieron llegar otro recado: "No somos responsables de la filtración. Todo sigue igual. Nos pondremos en contacto pronto".
      Pensamos entonces que decidirían trasladarnos de cárcel, aunque el mismo hecho de estar los tres juntos (más los camaradas de la lista que les habíamos proporcionado) "cantaba" por sí solo en cualquier lugar al que nos llevaran y por más traslados que hicieran.
      Aun así, el traslado se produjo. El 25 de Junio llevaron a Hierro a Navalcarnero. El 2 de Julio salió Brotóns para el mismo sitio, aunque al llegar a Valdemoro recibieron la orden de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias de suspender la conducción a Navalcarnero y que Brotóns se quedara allí hasta nueva orden.
      El motivo de esta interrupción (y de la inmediata llegada de Hierro a Valdemoro) parece ser la gran bronca que se montó en Navalcarnero a la llegada de Hierro:
      le metieron en el búnker, en unas condiciones verdaderamente infrahumanas; Hierro reaccionó de la única manera que cabía hacerlo, se montó una buena.
      Al poco tiempo le pasaron a un módulo normal y en condiciones aceptables, pero los visitadores debieron pensar que aquel sitio estaba ya quemado y decidieron enviarle a Valdemoro (donde estaban Kuadra y Brotóns) y visitarnos allí, cosa que hicieron el viernes 12 de Julio.
      Las condiciones en esta cárcel tampoco eran favorables para una estancia tranquila. Las conducciones habían sido de las de estar siempre al borde del follón y de la paliza, llegamos cargados de partes y decidimos que había que cargar las tintas en este aspecto: no se puede estar recibiendo palos por la mañana y sentarse tan tranquilamente por la tarde con los jefes de los torturadores a conversar plácidamente.
      Por esta razón y por el hecho de que muchos camaradas están también en pésimas condiciones, así como para forzar a los visitadores a definirse y a mostrar con hechos la buena voluntad que dicen tener, decidimos que la reunión debía centrarse en un único punto:
      establecer las condiciones, el escenario adecuado para empezar a hablar en serio y meternos en materia.
      Estas condiciones, que les planteamos al inicio de la reunión (tras explicarles con toda la "vehemencia" de que somos capaces) fueron, a grandes rasgos:
  • Los trece de la lista, más nosotros tres, debíamos estar en la misma cárcel para elaborar el temario que debíamos discutir bajo las siguientes condiciones:
  • Libertad total de movimientos dentro del módulo y condiciones materiales para podernos reunir con total libertad.
  • Cese de la represión policial sobre amigos y familiares.
  • Comunicaciones con amigos y familiares, tanto ordinarias como "vis a vis", sin más requisito que ir a la cárcel a vernos, es decir, sin tener que esperar un mes (como es habitual). Las comunicaciones con abogados deben ser con la ventanilla abierta.
  • Nosotros marcamos el ritmo de las conversaciones, nosotros indicamos el momento a partir del cual ellos pueden venir. De esta forma podremos esperar a vuestras indicaciones antes de cada reunión.
  • En caso de detenciones de gente nuestra, o de acciones de los Grupos, no se romperían las conversaciones, nos reuniríamos, veríamos los porqués y, caso de ser posible, se continuaría hablando. (Aquí torcieron el gesto, aunque ni en esto dieron una respuesta negativa; eso sí, dijeron que "el asunto era muy grave").
      Parecían venir dispuestos a aceptar este tipo de condiciones, y esa disposición favorable se vio reforzada por la "vehemencia" con la que les relatamos las condiciones en que nos tenían. Claro, que tenían un "pero" referente al primer punto. Su contrapropuesta en este aspecto era la siguiente (venían ya con ella preparada): reunirían a cuatro de la lista en Sevilla (es decir, no moverían a nadie de allí, pues ya hay en ella 4 camaradas), junto a dos de nosotros tres. A otra cárcel andaluza llevarían a otros cuatro de la lista con el tercero de nosotros, luego volverían a reunirnos a los tres y hablaríamos con ellos.
      También insistieron en que les diéramos ya el temario, incluso que lo discutiéramos en la mesa y luego fuéramos con los camaradas de la lista.
      Nos cerramos en banda por los motivos por los que antes os hemos expuesto: los 16 juntos, tiempo y condiciones para discutir, analizar, elaborar el temario y llegar a la reunión con los visitadores con una posición sólida y unánime.
      Hay otro motivo para el mantenimiento de nuestra exigencia, naturalmente, y es el de que haya tiempo suficiente para que vosotros nos enviéis vuestras directrices. Luego volvemos sobre este tema.
      Ante nuestra firmeza, ellos llegaron a decir que estábamos "dando un portazo". Les contestamos que no, que las condiciones que marcábamos eran las mínimas para garantizar la seriedad de las negociaciones, que eran necesarias por muchos motivos (largo tiempo sin ver a los camaradas, complejidad del asunto que enfrentábamos, necesidad de participación de un amplio grupo de camaradas en una decisión de importancia, nuestro interés en que cada paso que se diera fuera firme y unánimemente aceptado...). La única razón que los visitadores esgrimían para defender su contrapropuesta es que juntar a los 16 "llamaría mucho la atención, que saltaría de nuevo la liebre". Respondimos que la liebre ya había saltado, que desde ese punto de vista lo mismo llamaban la atención dos grupos que uno solo, que se podría "explicar", si así lo querían, el juntarnos a 16 por motivos estrictamente penitenciarios. En fin, que de portazo nada por nuestra parte, que si esto se rompía sería a causa de su mala disposición a pasar al terreno de los hechos y a su propia falta de seriedad, por lo que hemos visto, en este tema.
      Para nosotros está claro que los visitadores no tienen autonomía para "decidir sobre la marcha". Actúan según la lógica militar; tienen unas órdenes, las cumplen y no se salen de ellas ni un milímetro (a lo máximo que llegan es a "ampliar" de 4 a 5 el número de camaradas de la lista en cada cárcel). En ningún momento trataron de rebatir nuestros argumentos en favor de nuestra propuesta, se limitaban a repetir su "argumento" de que 16 llamarían demasiado la atención.
      Llegaron a decir que no hacíamos ninguna concesión, que no nos movíamos de nuestras primitivas posiciones. Les dijimos que eso no era cierto, que el hecho de sentarnos a hablar con ellos y de buscar una solución, pese a todo lo que nos habían hecho, y siguen haciendo a las masas y al movimiento de resistencia, demostraba nuestra buena disposición y que era una concesión que les hacíamos.
      Comentaron algo que nos sonó muy bien, pues muestra que nos van conociendo. Dijeron "vosotros no hacéis concesiones porque nunca firmaréis nada que vaya en contra de vuestros principios".
      Plantearon que ya que las conversaciones en la cárcel resultan tan difíciles, les dijéramos si había posibilidades de que se reanudaran en la calle. Les contestamos que no, que el Partido nos había designado como los negociadores y que así seguiría la cosa. En esto nos mostramos inflexibles, teniendo en cuenta que esta gente estará buscando vías para que la pasma llegue a vosotros.
      Antes de tocar este asunto de los 16, habían dicho que las conversaciones se reanudarían en septiembre. Fue entonces cuando dijeron lo de los dos grupos de 4, que estarían reunidos por lo menos durante Julio y Agosto.
      La reunión terminó, por tanto, sin acercamiento en las posiciones. Ellos hablando de "portazo" por nuestra parte y nosotros insistiendo en que si se rompían por la discrepancia sobre este punto, dada la pobreza de su argumentación, la responsabilidad era suya. Luego, comentando la sesión entre nosotros coincidimos en que volverían, no sabíamos si en un par de días o después de algo más de tiempo, pero que volverían.
      Las razones son las siguientes:
      creemos que tienen necesidad de abordar ahora el asunto. Primero, porque la corrupción ha alcanzado a todas las instancias del Estado (Partidos, judicatura, Gobierno central, autonómicos, hasta la propia monarquía): necesitan un lavado de cara.
      Segundo, porque han fracasado todas sus medidas contra el movimiento de resistencia: en la guerra sucia, la tortura, el asesinato de Estado, la dispersión. No se creen ya eso de la "solución parcial". Los tribunales especiales y la ley antiterrorista misma son ya puestas en cuestión por sectores del Estado como ineficaces. Se plantean incrementar la represión o "cambiar algo".
      Tercero, porque tienen a tres generalitos en el banquillo de los acusados y a toda la cúpula del Ministerio del Interior (y a González y otros en espera de ello): necesitan dar solución a este problema.
      Y cuarto, porque saben que el ataque a las conquistas sociales de la clase obrera, que se ven obligados a hacer por la crisis económica y las condiciones de Maastrich, puede provocar un estallido. Desde luego, no quieren que ese movimiento espontáneo se ligue a un movimiento de resistencia organizado, dando leña en la calle y señalando el camino.
Bien, seguiremos con el último capítulo.
      Los visitadores buscaron a nuestro abogado durante el fin de semana sin encontrarle (recordar que la reunión fue el viernes por la mañana). El lunes le dijeron que los tres seríamos trasladados a Córdoba (ya estamos aquí). Parece, por tanto, que sus jefes les han dicho que de portazo, nada. No han dicho, por lo que sabemos, que aceptan nuestra propuesta y nos van a reunir a los 16, pero el hecho de traernos a esta cárcel a los tres sólo puede querer decir que, por lo menos, están pensándoselo.
      Repetimos que nuestra opinión es que van a continuar con este negocio y que, o aceptan lo que les exigimos, o pronto nos plantearán una nueva contrapropuesta. Queremos, por tanto, ir preparando ese temario que con tanto interés nos piden. Y si mientras tanto van trayendo a los camaradas, ir discutiendo con ellos sobre este asunto.
      Por supuesto que lo que nos hace más falta es vuestra opinión. Sólo tenemos algunas frases muy vagas (y en algunos casos contradictorias) de lo que vosotros pensáis. Ello nos hace pensar que incluso esos comentarios no nos han sido transmitidos con la exactitud y el rigor que el caso requiere. Necesitamos que nos enviéis una carta explicándonos lo más concretamente que se pueda:
      Nuestro papel en todo el proceso.
      El marco en el que nos tenemos que desenvolver, los límites a los que nos tenemos que ajustar.
      El temario a tratar con esta gente, concretamente todo lo que podáis en cuanto a exigencias concretas, incluyendo los plazos. Nos referimos a los preacuerdos de Herrera 83, actualizándolos si lo veis necesario (libertad de los presos políticos, actividad legalizada/tolerada del Partido, mejoras en las condiciones de vida de las masas, garantías).
      Otra cosa que necesitamos es que nos llegue todo lo que se publique en la prensa sobre estos temas. No tenemos ni un periódico, ni una revista. Pasamos la mayor parte del tiempo (hasta ahora) en aislamiento y sin ninguna noticia de la calle (sólo esta semana nos hemos enterado de los artículos de El Mundo e Interviú sobre el tema. Sabemos que han sido publicadas más cosas, pero no las conocemos). Hemos intentado repetidamente solucionar este problema, pero hasta el momento ha sido imposible. Quizás la solución pase porque vosotros responsabilicéis a alguien serio que nos surta de ese material imprescindible.
      En la prensa están insistiendo en tres cuestiones que son falsas absolutamente. Dicen que se negocia el fin de la lucha armada a cambio de la reagrupación y salida de los enfermos, que se ha planteado el tema de Cordón y que nos van a reunificar en una cárcel próxima a Galicia.
      Tanto en el primer informe como en éste veréis que estos temas no han sido ni mencionados. La cuestión de la lucha armada no tiene nada que ver con la de los presos políticos, son niveles diferentes y eso lo tienen claro los visitadores. Repetimos que los temas abordados y alcance de ellos son exclusivamente los que os hemos informado en nuestros dos envíos.
      Mientras recibimos el material que os pedimos, entre los tres estamos tratando de avanzar tanto en el análisis de la situación como en el temario. Si por fin nos traen a los de la lista, proseguiremos con ellos en este trabajo. También intentaremos ganar el máximo tiempo posible antes de darle el temario a los visitadores y entrar en materia. Todo en espera de que recibamos vuestro envío.
      Como os decíamos antes, los visitadores dijeron que en Septiembre volverían; como aceptaron el que nosotros marcáramos el ritmo, esa fecha puede ser atrasada. Pero se presenta un problema: Kuadra debe ir a Madrid para proseguir sus juicios y suponemos que será el fin de las vacaciones judiciales, en Septiembre. Puede estar allí unos meses, como ha ocurrido desde Abril al 1 de Julio. Por eso pensamos que debe haber un negociador suplente para proseguir el trabajo aun sin el camarada. En caso de que os parezca acertado esto, proponemos que ese papel lo juegue Sánchez Casas. Confirmarnos esto, o decirnos quién ha de sustituir temporalmente a Kuadra si se va a juicio.
      Para no paralizar todo, en caso de no recibir nada vuestro sobre este asunto, Vargas haría el trabajo; si después llega otra designación por vuestra parte, con cambiarle de nuevo todo arreglado.
      Entended también nuestra insistencia en que enviéis directrices lo más concretas posibles, así como el temario a tratar con los visitantes. Nos hace falta, aunque os aseguramos que nos estamos esforzando en avanzar a la espera de recibir lo vuestro. Por supuesto, que no podremos contar con que antes de cada reunión vosotros nos enviéis el guión ni nada parecido. Las comunicaciones son y serán dificultosas y son una vía abierta permanentemente a la acción de la policía, que seguro que está con todas las antenas desplegadas.
      A partir de que recibamos lo que os hemos pedido, pensamos que lo tendremos todo mucho más claro y podremos defendernos mejor, por lo menos hasta el momento de tomar decisiones concretas, cosa que es de vuestra exclusiva incumbencia.
      Y nada más, camaradas. Un fuerte abrazo de estos pringaos y, sobre todo, CUIDAROS.