lunes, 10 de junio de 2013

Segunda carta del Comité Central a los presos negociadores (negociaciones del PCE(r) y de los GRAPO con el Estado español en 1996)

Segunda carta del Comité Central a los presos negociadores 

      Agosto de 1996.

      Queridos camaradas: 

      Nuestra primera y vuestra segunda carta se han cruzado, de manera que, en el momento de responder a esta última, la noticia "seria" más reciente que conocemos es que al fin os han agrupado a los 16 en Sevilla. No conocemos vuestra opinión sobre lo que os planteábamos en aquella primera carta, por lo que todo lo que podemos hacer ahora es responder a vuestro requerimiento y abundar en lo que ya señalábamos en la nuestra anterior.
      Vayan por delante algunas precisiones: 
      Entre los "acuerdos" de los que nos informábais en vuestra primera carta (punto 5 b) se incluía: "mejoras concretas en la situación de los presos a medida que avanza el proceso".
      Pues bien, nosotros interpretamos que, previamente a la negociación, debían cumplir los compromisos de la huelga de hambre, como mínimo poner en libertad a Juan Manuel y a Mila y juntar a los demás kolegas de dos en dos. Sin embargo, parece que ni siquiera se ha vuelto a hablar del tema, que sigue sin tener visos de arreglarse. Así que habrá que ver qué ocurre con dichos "acuerdos".
      Nos parece muy bien que hayáis batallado para que os reagrupen a los 16, pero, al fin y al cabo, esta "conquista" sólo va a durar un mes, transcurrido el cual nos vamos a quedar otra vez con las manos vacías. 
      Por este motivo pensamos que no debéis olvidaros de ir arrancando algunas cosas concretas, de manera que eso nos permita seguir avanzando realmente y no quede todo en palabras y traslados.
      Otro ejemplo que podemos comentar y apuntar en el mismo sentido es el que se refiere a su insistencia en la posibilidad de proseguir las negociaciones con la calle: podíais haberles contestado que lo faciliten ellos poniendo en libertad, al menos, a Hierro y a Brotóns, pues legalmente pueden hacerlo. El que sostengamos: "O todo o nada, o todos o ninguno", no quiere decir que no haya que arrancarles alguna medida concreta que nos vaya aproximando a la meta. Estas medidas no se han tenido en cuenta, y pensamos que deberían ir como primer punto del temario, como una de las cuestiones previas. 
      Como otra cuestión previa del temario se podría abordar "la tregua mutua", ya que "torcieron el gesto" y el asunto les parecía "muy grave", de momento se les puede plantear una tregua tácita por ambas partes. O sea, no habrá acciones ni tampoco detenciones ni seguimientos.
      Naturalmente el temario irá ligado a un calendario, habrá que poner fechas para que se vayan cumpliendo todas esas mejoras progresivamente. Esta sería la primera fase, en la que habría que respetar la tregua, acordar el temario y los plazos, y saber ambas partes a dónde se quiere llegar y la forma de avanzar. 
      El grueso del temario tratará sobre represión:
      amnistía total a los presos políticos, derogación de la ley antiterrorista, disolución de la Audiencia Nacional, indemnización por los daños causados, tolerancia del Partido, etc. 
      En segundo lugar estarían los puntos socio-económicos:
      mejoras sociales y laborales. Si queréis podéis concretar más: pensiones, sanidad, empleo, salarios, jóvenes, etc. De todas formas todo este apartado será inevitablemente
tan ambiguo que no creemos que se pueda convertir en un impedimento. Corresponde fundamentalmente a las masas luchar por esas mejoras. Nosotros también las reivindicamos, sin pretender que nos las concedan en lo inmediato. Lo que importa es que todos estos temas queden recogidos y que se fijen los plazos.
      Una vez aclarado todo lo anterior, cuando se hayan cumplido los "requisitos previos", cuando sean evidentes esas mejoras a que antes aludíamos, se hayan respetado los acuerdos y se vean perspectivas de que se puede seguir adelante con algunas garantías, será el momento de hacer públicas las negociaciones y de plantear una tregua expresa, también mutua: 
      ellos tendrían que hacer una declaración reconociendo su responsabilidad por la guerra sucia y el terrorismo de Estado y nuestra legitimidad para enfrentarlo como lo hemos hecho.
A partir de ese momento se iniciaría esa segunda fase, a la que se podría llegar en el plazo de tres meses. En esta segunda fase intervendrían los "observadores" y se podría dar el "cambio de escenario" con nuevos, o los mismos "interlocutores" en la calle.
      En fin, camaradas, no podemos concretar más ni ser más precisos. Comprendemos vuestra preocupación por la enorme responsabilidad que ha recaído sobre vosotros, pero debéis considerar que en esta movida estamos todos. Así que podéis estar tranquilos; que, aunque a veces no lo parezca, hay quienes se ocupan del seguimiento diario de este asunto y por mantenernos informados. 
      Claro que resulta inevitable cierto "cotilleo" e incluso alguna descoordinación. Eso debemos evitarlo en lo posible, pero sin ponernos demasiado nerviosos. Lo principal es que no se nos vayan las cosas de las manos y que cuando el Partido tenga que decir algo lo haga él mismo y no por delegación de nadie.
      En espera de vuestra próxima comunicación, no tenemos mucho más que deciros. Sólo recordaros que actúan con la soga al cuello y que, tras lo del galindazo, podemos presionar más, arrancarles todo lo posible en fechas inmediatas y no fiarlo todo a la "globalidad" de la negociación. Aprovechad bien las "vacaciones" y procurad que "la caló" no os apabulle. Un abrazo. 

      El Comité Central del PCE(r) 

      P.D. Nos parece bien la propuesta de "suplir" a Kuadra por Sánchez Casas siempre que sea necesario, pero sólo en esos casos. Hay que tener en cuenta que, como tratamos de explicar en la nuestra anterior, la designación de "Askatu" obedece a dos motivos de peso:
su proximidad a nosotros. Es un camarada que conoce todas las "interioridades" del movimiento, y eso, como se puede comprender fácilmente, puede resultar de enorme importancia a la hora de tomar cualquier decisión por vuestra parte; es un camarada que ha caído recientemente y debe estar entre los "interlocutores" como garantía de que la "negociación" va en serio, es decir, que incluye a todos los camaradas y no sólo a los que ya han cumplido. Eso no requiere de mayores explicaciones entre nosotros, pero supone un elemento "sicológico" de gran valor.
      El pobre "Vargas" está más quemado que carracuca, tiene el fuelle averiado y no está claro que en uno de los muchos traslados no le vaya a dar otro arrechucho, eso si Hierro no lo mata antes de un disgusto. 
      ¿Por qué no habéis pensado en Balmón? ¿Es que ha dejado ya de hacerse el sueco? ¿O en alguna de las mozas que, según nos cuentan, están muy lozanas?