martes, 14 de febrero de 2012

Escritos de Txabi Etxebarrieta

tomado de Ahaztuak 136-1977 (http://www.ahaztuak1936-1977.blogspot.com/)


ALGUNOS DE SUS ESCRITOS

« Ideología oficial de "Y" (ETA) »


«¿Por qué se desarrolla el Nacionalismo Revolucionario?

El Nacionalismo Revolucionario se desarrolla como necesidad imperiosa del Pueblo Vasco ante la opresión que surge del Imperialismo extranjero español y francés, que se traduce en las enajenaciones que este sistema imperialista trae consigo inevitablemente en la Nación Vasca: estas enajenaciones son principalmente culturales, económicas y políticas. La opresión que sufre el Pueblo Vasco lo conduce a una doble investigación; la primera, sobre la opresión lingüístico-cultural de los estados español y francés, hace tomar al Pueblo Vasco la conciencia de ser una colectividad distinta de la española y de la francesa y, por tanto, la conduce a formular una rotunda afirmación nacional de Euzkadi. La segunda investigación recae sobre la opresión económica que sufre. El Pueblo Trabajador Vasco puede adoptar, frente a esta opresión económica, una ideología de clase o bien una conciencia de clase (...).

¿Cómo se desarrolla el Nacionalismo Revolucionario?

El Nacionalismo Revolucionario se desarrolla a través de una lucha popular. Las formas de lucha empleadas hasta ahora por el Pueblo Vasco corresponden a la índole burguesa con la que se ha desarrollado el nacionalismo vasco. Dada esta circunstancia, nunca pudo pretender otra cosa que una solución burguesa en lo social y reformista en lo nacional (...) El método de acción será un proceso espiral ascendente de acción-represión en los cuatro frentes que componen la lucha revolucionaria de un país oprimido (cultural, político, económico y militar) para la toma del poder vasco por la clase trabajadora vasca».
Extractos del texto aprobado en la V Asamblea (1967)

« Pueblo Trabajador Vasco »

«Desde hace unos años, se está produciendo en la juventud una toma de conciencia más amplia y profunda. Amplios sectores de la sociedad, principalmente la juventud, van descubriendo que el pueblo vasco está oprimido. Es más, se dan cuenta de que las soluciones que se ofrecen no son, en su casi totalidad, soluciones reales y efectivas para el pueblo vasco (...).

Sí. Existen dos dictaduras. Y son dos las naciones oprimidas. Porque si Euzkadi está oprimida por España y Francia, la `nación' obrera está oprimida por la nación burguesa.

De esta forma, el problema de Euzkadi queda planteado en sus dos vertientes reales. Nacional y social.

Queremos ser libres, sí. Pero integralmente libres. No nos interesa la independencia a secas. A Euzkadi no le interesa obtener unas libertades políticas que no signifiquen la libertad de su pueblo. Si necesitamos de un imperio propio, vasco, debe ser un imperio socialista. No un aparato político social al servicio de los intereses de la alta burguesía vasca (...).

A nosotros, ni monarquías, ni repúblicas, ni nada. Todos los que se levanten en España harán lo imposible para que aquí no se levante nada ni nadie (salvo, tal vez, de algunas concesiones estatutistas a la alta burguesía vasca a cambio de su silencio).

¡Estatutos! Sólo puede aceptarlos el pueblo vasco si es en función de algo posterior. Si es una etapa. De otra forma, ¡adiós Euzkadi libre!».

Zutik nº 44 (enero 1967)

« Las dificultades objetivas »

«Hemos de ver con claridad los inconvenientes de nuestra voluntad revolucionaria. Si seguimos actuando habrá `caídas' y miembros de la Organización irán a la cárcel porque la Policía cuenta con enormes medios para combatirnos. No se puede actuar sin riesgo de caída. Las organizaciones que no tienen caídas son como las que no actúan, que es tanto como decir que no existen, ya que una organización es lo que hace. Si no se hace nada, no se cae, pero tampoco se avanza; antes al contrario, se engaña la confianza del pueblo. Por eso, a todo aspirante a militante de ETA se le advierte seriamente de que puede caer, porque de hecho se ve claramente que cada vez serán más díficiles las condiciones de lucha (...).

Somos conscientes de que hombres de la talla y la honradez de Sabino Arana Bilbao, Javier Bareño Ormaechevarría, etcétera, van a seguir cayendo si seguimos actuando; van a seguir siendo acusados de delitos que no han cometido y van a seguir siendo torturados. Lo sabemos. Es el doloroso precio que debemos pagar por nuestra voluntad revolucionaria. Ahora bien, ante el ejemplo de estos hombres encarcelados, perseguidos y torturados, se vienen abajo esos `ultrarrevolucionarios' que viven comodísimamente en sus casas, en plena legalidad y con total impunidad».

Manifiesto de ETA ante el Aberri Eguna de 1968