domingo, 20 de enero de 2013

''Beria no pudo, ni quiso, asesinar a Stalin'' (primera parte)

Gudaroko Txoko Gorrian


Beria no pudo, ni quiso, asesinar a Stalin
en respuesta al artículo ¿Beria asesinó a Stalin? del blog Euskal Herria Sozialista

      Este domingo, en toda mi vagancia merecida tras dos semanicas de exámenes universitarios, fusionaré mis dos txiringitos particulares en este artículo. Responderé en mi sección Gudaroko Txoko Gorrian de este blog, en representación de mi querida Beria elkartea.
      Y esto se debe a querer dar (indignado, pero sin acampadas y aplausos insonoros; sino como solemos hacer los 'dinosaurios stalinistas', a modo revolucionario) respuesta al (despropósito de) artículo que publicó el blog Euskal Herria Sozialista inculpando a Beria del asesinato de Stalin, blog al que adjudico la autoría del mismo, ya que no muestra otra firma. Y en mi vagancia mencionada, responderé de manera informal, aunque no menos acertada (en mi humilde opinión...).
      Como el artículo es una colección de perlas dignas del 'Informe secreto' de Jruschov o de autores del imperialismo como Conquest, Wittlin and company... en mi análisis del mismo, iré por partes, ya que al amigo Jack le fue muy bien así:

      1.- ¿Beria era el único que controlaba la seguridad de Stalin?
      Primera perla del artículo en cuestión: ''Sólo Beria tenía cierto poder sobre la seguridad de Stalin''.
      ¡Empezamos fuerte! Esta afirmación demuestra una ignorancia absoluta, primero sobre la situación de Beria en aquellos primeros años 50, y segundo, sobre las direcciones del ministerio de Asuntos Internos (MVD) y del ministerio de la Seguridad Estatal (MGB). De hecho, la ignorancia sobre este tema en concreto se debe a una ciega confianza en los autores burgueses que en su mayoría han querido achacar a Beria la responsabilidad de la muerte de Stalin, basados en esta afirmación. Un error muy común, y fácilmente superable con consultar un mínimo de hechos y circunstancias de la época.
      El abjaso Lavrenti Pavlovich Beria empezó en su juventud, tras la Revolución de Octubre, una carrera policial en Georgia que le llevó a dirigir el NKVD de la URSS desde 1938 hasta 1945, cuando terminada la guerra y bajo la amenaza del presidente yanqui Truman con su bomba atómica, dimitió de su cargo para centrarse en dirigir el programa de armamento nuclear soviético. Desde esta fecha de 1945 hasta que recuperó el MVD (ya fusionado con el MGB) tras la muerte de Stalin en 1953, se llevó a cabo en los organismos de seguridad (los ya mencionados NKVD-MVD y NKGB-MGB) una purga de la llamada Mafia Georgiana (el grupo de hombres de confianza que Beria traslado desde Georgia junto a él cuando tomó la dirección del NKVD soviético, tras la purga de los oficiales corruptos próximos al ya cesado Yezhov). El único 'hombre de Beria' que se mantuvo dentro de estos aparatos fue Stepan S. Mamulov, secretario personal del abjaso y director del Secretariado del NKVD. Los demás fueron sustituidos por los protegidos del revisionista Sergei Kruglov, sustituto de Beria hasta 1953, y de su subordinado Ivan A. Serov (primer director del KGB fundado en 1954); y de Semion D. Ignatiev (y su adjunto M. D. Riumin) en el MGB que controló desde 1951 hasta 1953. No entraré a hablar sobre Viktor S. Abakumov, el predecesor de este último desde 1946, pues no lo conozco suficiente como para juzgarlo. Esta purga de los 'hombres Beria' en el MVD y el MGB son por todos los historiadores (re)conocida, aunque irónicamente, ponga en duda la hipótesis mayoritaria de que Beria tenía control absoluto sobre estos organismos, y por lo tanto, era el único capaz de urdir tal conspiración para acabar con la vida de Stalin.
      Beria recuperaría el ministerio de Asuntos Internos, fusionado con la Seguridad Estatal, tras la muerte de Stalin a principios de marzo de 1953, cuando entonces si pondría de nuevo a sus hombres de confianza junto a él (los hermanos Kobulov, Dekanozov...), los mismos que serían fusilados y encarcelados tras su propio asesinato. Y este nuevo cambio de plantilla no fue tan profundo como muchos querrían (contrarrevolucionariamente) afirmar, pues Beria aceptó en la dirección del ministerio a sus rivales Kruglov y Serov, los mismos que años atrás purgaron a sus hombres y los mismos que de nuevo lo harían tras asesinarle. Pero como Roma no paga a traidores, Nikita S. Jruschov les purgaría a ellos también a finales de los años 50, después de que le hubieran preparado a su servicio un MVD y un KGB dispuestos a proteger la restauración del capitalismo en la URSS.


      2.- ¿Beria eliminó a los próximos a Stalin, Poskrebishev, Vlasik y Kosinkin?
      ¡Pero cómo nos columpiamos, señores! Vayamos caso por caso, como si de C.S.I. Moscú se tratara.
      -Alexander Poskrebishev: Secretario personal de Stalin y director del Departamento Especial del CC del PCUS. Destituido de estos cargos en 1952. Rehabilitado tras el asesinato de Beria hasta 1956, cuando en el XXº Congreso del PCUS fue fuertemente atacado por N. S. Jruschov. Desde entonces sin actividad política hasta su muerte en 1965.
      -Nikolai Vlasik: Teniente-general, jefe de la seguridad personal de Stalin. Destituido de su cargo, su rango y condecoraciones por malversación de bienes del Estado, es desterrado por 10 años a Krasnoiarsk, pero  su condenada fue reducida a cinco en 1956 (¡cuando Jruschov salió del armario!). La historia de Vlasik que conozco coincide con la ofrecida de EHS, aunque he preferido obviar su narración (como varias veces antes), ya que es más propia del anticomunista más morboso. Recomiendo la explicación y anécdota de la destitución de Vlasik en el recientemente publicado ¡Ve y lucha! Stalin a través de su círculo cercano de Antonio Fernández Ortiz.
      -Petr Kosinkin: Mayor-general, subcomandante de la Guardia del Kremlin. Murió (supuestamente) por una crisis cardíaca el 17 de febrero de 1953.
      ¿Fue Beria el encargado de estas desaparaciones del entorno de Stalin, debilitando su seguridad personal? ¿Hasta dónde llega el brazo de Beria, que según EHS tenía control absoluto de la seguridad, pero que, por ejemplo, Kosinkin se escapaba de él? ¿Cuando nos conviene decimos que uno era lacayo del malvado Beria y cuando no entonces decimos que este otro era un vigoroso estalinista?
      Ya que no hay ninguna prueba directa contra ningún responsable de la conspiración, debemos de analizar a quién interesó la muerte del secretario general del PCUS, y sobre ello hablaré al final del artículo.
      EHS afirma que tras esto, Stalin erróneamente eligió a dos hombres para formar su nuevo círculo. El primero, un alto funcionario del Partido, quien debía su carrera a Giorgi M. Malenkov (por cierto, sin aportar ninguna prueba ni mínimo razonamiento, EHS incluye a Malenkov en el mismo saco conspirador que a Beria). Éste, además de secretario del CC y miembro pleno del Buró Político (posterior Presidium), había dirigido el Departamento de Cuadros, órgano responsable de los nombramientos dentro del Partido, por lo tanto mucha gente le ''debía'' su carrera a él. Si EHS quiere plantearlo en otros términos, como si ese hombre se tratara de su protegido, le agradecería que me dijera su nombre (si puede, claro) para poder comprobrar su relación. El segundo (de quien luego se dirá que se trataba de un tal ''general Orlov'') era ''antiguo subordinado'' de Beria. ¡Nos ha joio! Todos los agentes del NKVD entre 1938 y 1945 fueron subordinados de Beria. ¡Kruglov fue su primer vicecomisario del Pueblo desde 1941 hasta que le sustituyó al final de la guerra y Serov fue otro de sus vicecomisarios del Pueblo, los mismos que luego le asesinaron en la conspiración del revisionista Jruschov! Pero, lo más importante, ¿quién es ese general Orlov? ¿No será el agente del NKVD que ejecutó a Andreu Nin y en 1938 desertó a los Estados Unidos? ¿O tal vez se trate del general Orlov que se enfrentó a James Bond en la película Octopussy? No me sorpendería algo así en medio de este artículo... De todas formas, agradecería también que EHS especificara de que hombre se trata.

      3.- ¿La nueva cardióloga de Stalin pertenecía a las ''huestes'' de Beria?
      Otra perla más: La ''joven cardióloga'' que Stalin aceptó para su tratamiento, ''pertenecía, sin duda, a las huestes de Beria''.
      ¡Y nos quedamos tan agusto! ¿Quién es esa cardióloga? ¿Cuál era su nombre y de dónde procedía? ¿De dónde surge esa seguridad para decir que pertenece a las ''huestes'' de Beria? ¿Quienes son las ''huestes'' de Beria? ¿Empezamos a usar el mismo vocabulario que los historiadores burgueses? ¿Con Stalin no vale pero con Beria sí? En fin, vuelta a lo mismo...
      El artículo dice que Stalin, al parecer aferrado paranóicamente al poder, destituyó a su médico personal, el terapeuta Vladimir I. Vinogradov.
      Quizá los señores de EHS no han oído hablar del 'caso de los médicos', una purga del personal sanitario del Kremlin debido a la denuncia de la doctora Lidia Timashuk de que varios de sus compañeros ofrecían ''tratamientos'' para agravar la salud de los dirigentes soviéticos hasta la muerte, por ejemplo, la que sufrió Andrei A. Zhdanov (considerado 'número dos' de Stalin), en agosto de 1948.
      Esta purga se llevó a cabo en el verano de 1952, bajo la supervisión personal de Mijail D. Riumin, viceministro de S. D. Ignatiev en la Seguridad Estatal (MGB). Cuando Beria tomó la dirección del MVD, el 'caso de los médicos' fue revisado, los acusados rehabilitados, el encargado de la investigación (Riumin) fue arrestado y fusilado, y su responsable en última instancia, el ministro Ignatiev sólo fue destituido, ya que N. S. Jruschov lo protegió nombrándolo secretario del CC del PCUS del que entonces ya era secretario general en sustitución de Stalin.
      Si alguien privó a Stalin de su personal sanitario de confianza, no fue él mismo en su 'infinita paranoia', ni el 'omnipotente' Beria, ya que luego reconocería la inocencia de los médicos purgados y los rehabilitaria. Fueron los hombres que luego Beria juzgó por su error, de los cuales uno de ellos gozó de la protección de Jruschov. ¿Quizá éste le debía un favor?