Formación
El centralismo democrático
Ante la escisión de los mencheviques en el II Congreso del Partido Socialdemócrata ruso en 1903, Lenin se dispuso a definir los que serían los principios organizativos fundamentales del partido de nuevo tipo, el partido marxista que debe ser el “destacamento de avanzada y el más organizado de la clase obrera”. Lenin recogió sus aportaciones en su obra Un paso adelante, dos pasos atrás, donde defendía una organización cohesionada y disciplinada contra los planteamientos oportunistas de Martov y sus mencheviques.
Cabe destacar el más importante de estos principios, el centralismo democrático, pues su aplicación en el Partido es fundamental para garantizar la disciplina y la democracia interna.
¿Qué es el centralismo democrático?
Para analizarlo y explicarlo mejor, presentaremos en cuatro puntos qué supone este principio organizativo:

Segundo, en el Partido debe existir una férrea disciplina que a todos los militantes les concierne por igual. La minoría debe subordinarse a la mayoría, al igual que las organizaciones locales a las centrales y las instancias inferiores a las superiores.
Tercero, las decisiones aprobadas por los órganos superiores son de obligatorio cumplimiento para los inferiores.
Cuarto, los organismos dirigentes del Partido se conformaran por elección, son removibles y periódicamente deben rendir cuenta de su trabajo a sus respectivas organizaciones y a los órganos superiores.
Estos puntos forman el principio del centralismo democrático, que supone un modelo organizativo piramidal de abajo a arriba, donde las bases deciden y los órganos superiores hacen cumplir a todos por igual las decisiones de la mayoría.
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