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jueves, 20 de junio de 2013

Puntos de venta del libro ''El último invierno de la Oficina''

El último invierno de la Oficina
      Autor: Ekaitz Zabalza Gaztelu
      Editor: Beria elkartea
      Medidas (cm): 18X12
      Páginas: 148
      Precio (euros): 5

- Sinopsis y prólogo de Erlantz Cantabrana Berrio
- Crítica del profesor Carlos Hermida Revillas (en la contraportada)


en Iruñea
      -elkar (al precio de 8 euros debido a su comisión)
            de Ermitagaña (edificio Golem)
            del Casco Viejo (c/ Comedias 14)

miércoles, 29 de mayo de 2013

Nuevos enlaces de descarga de ''El último invierno de la Oficina''

      Parece ser que (por razones ajenas a nosotros, o por incultura informática en general) el enlace de descarga que pusimos del pdf del recién publicado El último invierno de la Oficina ya no funciona. Sin embargo, los usuario de Foro Comunista han creado nuevos enlaces de descarga del mismo.

      ¡Se agradece, camaradas! Y os animamos a, una vez leído el libro, comentar y criticarlo.

-Foro Comunista - ''El último invierno de la Oficina'' (pág. 1)
-Foro Comunista - ''El último invierno de la Oficina'' (pág. 2)
 (esta segunda página es la que contiene dos enlaces distintos)

domingo, 26 de mayo de 2013

''El último invierno de la Oficina'' (relato sobre las purgas de los años 30 en la URSS)

      Por fin podemos añadir a nuestra Azoka gorria el relato sobre las purgas de los años treinta en la URSS El último invierno de la Oficina, del navarro Ekaitz Zabalza Gaztelu (Gudaro, 1936), al precio de 5 euros. A continuación os dejamos la sinopsis del relato, el prólogo escrito por Erlantz Cantabrana Berrio y la crítica del profesor Carlos Hermida Revillas (autor de Cuestiones sobre Stalin: enlace de descarga) que se presenta en la contraportada del libro; además del enlace de descarga gratuita del archivo en pdf:


-Sinopsis y prólogo (de Erlantz Cantabrana Berrio)


-Crítica de Carlos Hermida Revillas (profesor de la Universidad Complutense de Madrid)

      Las denominadas “purgas” de los años 1936-1938 han sido la munición anticomunista por excelencia para denigrar la figura de Stalin y condenar la revolución bolchevique. Afortunadamente, la apertura de los archivos soviéticos y las nuevas publicaciones historiográficas van consiguiendo que la verdad histórica se abra camino entre la tupida red de mentiras y calumnias sobre ese período.
      El relato de Ekaitz Zabalza, además de su calidad literaria, tiene el gran mérito de mostrar en su complejidad las entrañas del aparato de seguridad soviético, del que formaban parte comunistas honestos, arribistas y enemigos de la revolución. La construcción del socialismo agudizó la lucha de clases en la URSS y la contrarrevolución interna e internacional intentó por todos los medios que la experiencia socialista fracasara. Los cuerpos policiales no podían quedar al margen de esa lucha y en su seno también se incubaron tendencias contrarrevolucionarias, combatidas por Stalin y la dirección del Partido Comunista.
      El último invierno de la Oficina nos ayuda a comprender mejor un mundo poco conocido, y lo hace desde la solidez narrativa y la objetividad histórica. Una obra que refleja el buen hacer literario de un escritor con recursos suficientes para escribir una gran novela sobre la realidad de la Unión Soviética durante los años treinta del pasado siglo.


ENLACE DE DESCARGA (en pdf):


 
 

sábado, 2 de febrero de 2013

''Beria no pudo, ni quiso, asesinar a Stalin'' (segunda y última parte)

Gudaroko Txoko Gorrian


Beria no pudo, ni quiso, asesinar a Stalin
en respuesta al artículo ¿Beria asesinó a Stalin? del blog Euskal Herria Sozialista

-Primera parte
-Segunda parte:

      4.-¿Beria le dijo a Molotov que él había eliminado a Stalin?
      Última perla (sin desperdicio): ''[El 1º de mayo de 1953, en el mauseo de Lenin] Beria se acercó a Molotov y le dijo al oído "Soy yo quien le ha eliminado".''
      Leído el resto del artículo, ya no me sobresalto ante algo así.
      En vísperas del asesinato de Beria el 26 de junio de 1953, Jruschov tanteaba alianzas para ello entre la vieja guardia (a Malenkov ya se lo había ganado). En este contexto, Molotov y Kaganovich discutían de cómo no había ninguna prueba para arremeter contra el 'número dos' soviético. ¿No le bastaría a Molotov esa ''confesión'' para arremeter contra el abjaso con determinación, incluso en aquel mismo momento?
      Pero en vez de empezar a divagar entre estas cuestiones, ¿no es más fácil consultar las fuentes? Pero no las hay. Los señores de EHS sueltan esta ''confesión'' de Beria (que por cierto, no había oído ni siquiera en los panfletos más nauseabundos de la burguesía) como quien dice que Stalin comentó con Molotov el 15 de abril de 1937, en su dacha de Sochi: ''¡Qué sabroso estaba el bebé del desayuno de hoy! ¡Hay que traer más de ese mismo gulag!''. Considero que no hay que perder más tiempo ante ésto.

      5.-¿Qué interés tenía Beria en asesinar a Stalin?
      No pongo en duda que Stalin fue asesinado. Pero ya que no hay ninguna prueba contra ningún conspirador, sólo nos queda observar los hechos que rodean su muerte, quién es más probable que los propiciara y a quién le beneficiaban más sus resultados.
      He intentado explicar cómo Lavrenti P. Beria, a pesar de ser miembro pleno del Buró Político, se encontró a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta totalmente ajeno a los órganos de seguridad; no tenía ni relación ni a su 'gente de confianza' dentro de ellos durante este periodo, hasta que recuperó el MVD en 1953.
      Además, fue nombrado primer vicepresidente del Consejo de Ministros bajo la presidencia de G. M. Malenkov. Tras la muerte de Stalin, ya que el Gobierno tomó más autoridad que el Partido, Beria se convirtió en el 'número dos' de la URSS; y de hecho, provinieron de él las principales iniciativas políticas que se desarrollaron entre marzo y junio de 1953.
      El 26 de junio de 1953, tal como la versión oficial indica, Beria sería arrestado en una sesión del Presidium del PCUS por una docena de altos oficiales militares dirigidos por el mariscal Giorgi K. Zhukov, Héroe de la Unión Soviética. Otras versiones dicen que fue asesinado allí mismo, como la que narra que cuando Beria salió indignado por los ataques de sus compañeros (sobre su intervención en la crisis de la RDA, por lo que Jruschov se ganó el apoyo de la vieja guardia), Mikoyan salió tras él y le disparó por la espalda. Está es la versión que dió Nikita S. Jruschov en una entrevista, al igual que en otra distinta dijo que en la misma situáción fue él mismo quien lo hizo. Pero siguiendo la versión oficial, L. P. Beria sería juzgado a puerta cerrada y fusilado en diciembre de 1953. Hay rumores que dicen que en el juicio, a pesar de la ancha bufanda y el gran sombreo que vestía el inculpado, se reconocía que éste no era realmente Beria sino un actor. Uno de los miembros de su tribunal, el ex-presidente del Soviet Supremo de la URSS N. M. Shvernik declaró que nunca llegó a ver a Beria con vida. Algunos ya sabían en el Pleno del CC del PCUS de julio de 1953 (dedicado a desprestigiar a Beria y justificar su purga) que ya estaba muerto. Desde luego la farsa del juicio es evidente, pero incluso el montaje de su arresto fue deficiente, ya que en su ficha de arresto ni siquiera constaban sus huellas dactilares (extraíbles hasta de un cadáver).
      Pero volviendo al posible interés de Beria en asesinar a Stalin, lógicamente como paso previo para tomar el poder; Sergo Beria nos ofrece una anécdota que nos podría quitar esta sospecha de la cabeza: el mariscal G. K. Zhukov le ofreció a su padre dar un golpe de Estado para derrocar a los revisionistas liderados por Jruschov, quienes luego pretenderían restaurar el capitalismo en la Unión Soviética. Lavrenti Pavlovich, por respeto a la legalidad y la voluntad el Pueblo, se negó. Poco después, ¡sería acusado de querer dar un golpe de Estado y de querer restaurar el capitalismo en la URSS!
      La historia del mariscal Zhukov resulta otro pozo oscuro que necesitaría otro análisis aparte, pues aunque oficialmente se le sitúa al lado de Jruschov como fuerte aliado, Sergo Lavrentievich dice que, tal como le contó el mismo oficial, defendió al secretario general con la esperanza de que su revisionismo despertará una respuesta comunista para enderezar el rumbo de la Unión Soviética (confíandose demasiado, como de hecho, parece que hizo el mismo Beria). Tal vez por ello sería destituido por Jruschov como ministro de Defensa en 1957, mismo año en el que se purgó a la vieja guardia 'stalinista' (Molotov, Kaganovich...).

      6.-¿A quién le interesaba asesinar a Stalin?
      ¿Quién fue quien tras la desaparición de Stalin, arremetió contra éste y contra la construcción socialista en definitiva, y comenzó una liberalización de la Unión Soviética que la llevaría a desaparecer sumida en el capitalismo? ¿Quién fue, teniendo en cuenta el futuro próximo de la URSS de 1953, a quien mas benefició la muerte del líder soviético? No hace falta pertenecer a la eminente Academia de Historiadores de Moscú para que nos venga un nombre a la cabeza: Nikita Sergeievich Jruschov. El mismo Jruschov que tuvo como aliados en su traición ''desestalinizadora'' a los ministros de Asuntos Internos y Seguridad Estatal (Kruglov e Ignatiev, respectivamente) que controlaban la seguridad personal de Stalin y purgaron a su personal sanitario. Y como decía nuestro enmascarado V: ''El resto de la historia, como suele decirse, ya es bien conocida''.


      Creo que no hace falta prolongar más este artículo.

      Animo a los responsables del blog EHS a razonar realmente las hipótesis que presentan, y no a confabular vomitando una serie de datos inconexos; pero vista su trayectoria y 'estilo' de los últimos años, veo que ya es 'marca de la Casa'.

      P.D.: Me he tomado la libertad de corregir las faltas ortográficas del artículo de EHS en los extractos que aquí he reproducido.
      P.D.(2): Con la gran pereza con la que escribó en este domingo, después de mis dos semanas de exámenes de la uni, no he querido entrecomillar una de cada dos frases para citar de que libro procedían. Es un trabajo que no he querido tomar ahora, y espero poder realizar más adelante. De todas formas, creo haber ofrecido una mínima plenitud de datos como para formar un esquema general y sacar conclusiones. De todas formas recomiendo principalente a Sergo Beria (hijo de Lavrenti Pavlovich, autor del libro Beria, my father), Grover Furr, Juanma Olarieta, y aunque no coincido siempre con ellos, Ludo Martens y Bill Bland.
      P.D.(3): Sobre la muerte en sí de I. V. Stalin, recomiendo el siguiente artículo de este mismo blog: La muerte de Stalin, ¿fallecimiento o asesinato?; y sobre el enfrentamiento entre L. P. Beria y N. S. Jruschov tras la muerte de Stalin, en Pospolo kutxa: El último ajedrez de Beria (primera parte-segunda parte).


Ekaitz Zabalza Gaztelu,
de Beria elkartea
(y autor del relato El último invierno de la Oficina)
2013/I/20

domingo, 20 de enero de 2013

''Beria no pudo, ni quiso, asesinar a Stalin'' (primera parte)

Gudaroko Txoko Gorrian


Beria no pudo, ni quiso, asesinar a Stalin
en respuesta al artículo ¿Beria asesinó a Stalin? del blog Euskal Herria Sozialista

      Este domingo, en toda mi vagancia merecida tras dos semanicas de exámenes universitarios, fusionaré mis dos txiringitos particulares en este artículo. Responderé en mi sección Gudaroko Txoko Gorrian de este blog, en representación de mi querida Beria elkartea.
      Y esto se debe a querer dar (indignado, pero sin acampadas y aplausos insonoros; sino como solemos hacer los 'dinosaurios stalinistas', a modo revolucionario) respuesta al (despropósito de) artículo que publicó el blog Euskal Herria Sozialista inculpando a Beria del asesinato de Stalin, blog al que adjudico la autoría del mismo, ya que no muestra otra firma. Y en mi vagancia mencionada, responderé de manera informal, aunque no menos acertada (en mi humilde opinión...).
      Como el artículo es una colección de perlas dignas del 'Informe secreto' de Jruschov o de autores del imperialismo como Conquest, Wittlin and company... en mi análisis del mismo, iré por partes, ya que al amigo Jack le fue muy bien así:

      1.- ¿Beria era el único que controlaba la seguridad de Stalin?
      Primera perla del artículo en cuestión: ''Sólo Beria tenía cierto poder sobre la seguridad de Stalin''.
      ¡Empezamos fuerte! Esta afirmación demuestra una ignorancia absoluta, primero sobre la situación de Beria en aquellos primeros años 50, y segundo, sobre las direcciones del ministerio de Asuntos Internos (MVD) y del ministerio de la Seguridad Estatal (MGB). De hecho, la ignorancia sobre este tema en concreto se debe a una ciega confianza en los autores burgueses que en su mayoría han querido achacar a Beria la responsabilidad de la muerte de Stalin, basados en esta afirmación. Un error muy común, y fácilmente superable con consultar un mínimo de hechos y circunstancias de la época.
      El abjaso Lavrenti Pavlovich Beria empezó en su juventud, tras la Revolución de Octubre, una carrera policial en Georgia que le llevó a dirigir el NKVD de la URSS desde 1938 hasta 1945, cuando terminada la guerra y bajo la amenaza del presidente yanqui Truman con su bomba atómica, dimitió de su cargo para centrarse en dirigir el programa de armamento nuclear soviético. Desde esta fecha de 1945 hasta que recuperó el MVD (ya fusionado con el MGB) tras la muerte de Stalin en 1953, se llevó a cabo en los organismos de seguridad (los ya mencionados NKVD-MVD y NKGB-MGB) una purga de la llamada Mafia Georgiana (el grupo de hombres de confianza que Beria traslado desde Georgia junto a él cuando tomó la dirección del NKVD soviético, tras la purga de los oficiales corruptos próximos al ya cesado Yezhov). El único 'hombre de Beria' que se mantuvo dentro de estos aparatos fue Stepan S. Mamulov, secretario personal del abjaso y director del Secretariado del NKVD. Los demás fueron sustituidos por los protegidos del revisionista Sergei Kruglov, sustituto de Beria hasta 1953, y de su subordinado Ivan A. Serov (primer director del KGB fundado en 1954); y de Semion D. Ignatiev (y su adjunto M. D. Riumin) en el MGB que controló desde 1951 hasta 1953. No entraré a hablar sobre Viktor S. Abakumov, el predecesor de este último desde 1946, pues no lo conozco suficiente como para juzgarlo. Esta purga de los 'hombres Beria' en el MVD y el MGB son por todos los historiadores (re)conocida, aunque irónicamente, ponga en duda la hipótesis mayoritaria de que Beria tenía control absoluto sobre estos organismos, y por lo tanto, era el único capaz de urdir tal conspiración para acabar con la vida de Stalin.
      Beria recuperaría el ministerio de Asuntos Internos, fusionado con la Seguridad Estatal, tras la muerte de Stalin a principios de marzo de 1953, cuando entonces si pondría de nuevo a sus hombres de confianza junto a él (los hermanos Kobulov, Dekanozov...), los mismos que serían fusilados y encarcelados tras su propio asesinato. Y este nuevo cambio de plantilla no fue tan profundo como muchos querrían (contrarrevolucionariamente) afirmar, pues Beria aceptó en la dirección del ministerio a sus rivales Kruglov y Serov, los mismos que años atrás purgaron a sus hombres y los mismos que de nuevo lo harían tras asesinarle. Pero como Roma no paga a traidores, Nikita S. Jruschov les purgaría a ellos también a finales de los años 50, después de que le hubieran preparado a su servicio un MVD y un KGB dispuestos a proteger la restauración del capitalismo en la URSS.


      2.- ¿Beria eliminó a los próximos a Stalin, Poskrebishev, Vlasik y Kosinkin?
      ¡Pero cómo nos columpiamos, señores! Vayamos caso por caso, como si de C.S.I. Moscú se tratara.
      -Alexander Poskrebishev: Secretario personal de Stalin y director del Departamento Especial del CC del PCUS. Destituido de estos cargos en 1952. Rehabilitado tras el asesinato de Beria hasta 1956, cuando en el XXº Congreso del PCUS fue fuertemente atacado por N. S. Jruschov. Desde entonces sin actividad política hasta su muerte en 1965.
      -Nikolai Vlasik: Teniente-general, jefe de la seguridad personal de Stalin. Destituido de su cargo, su rango y condecoraciones por malversación de bienes del Estado, es desterrado por 10 años a Krasnoiarsk, pero  su condenada fue reducida a cinco en 1956 (¡cuando Jruschov salió del armario!). La historia de Vlasik que conozco coincide con la ofrecida de EHS, aunque he preferido obviar su narración (como varias veces antes), ya que es más propia del anticomunista más morboso. Recomiendo la explicación y anécdota de la destitución de Vlasik en el recientemente publicado ¡Ve y lucha! Stalin a través de su círculo cercano de Antonio Fernández Ortiz.
      -Petr Kosinkin: Mayor-general, subcomandante de la Guardia del Kremlin. Murió (supuestamente) por una crisis cardíaca el 17 de febrero de 1953.
      ¿Fue Beria el encargado de estas desaparaciones del entorno de Stalin, debilitando su seguridad personal? ¿Hasta dónde llega el brazo de Beria, que según EHS tenía control absoluto de la seguridad, pero que, por ejemplo, Kosinkin se escapaba de él? ¿Cuando nos conviene decimos que uno era lacayo del malvado Beria y cuando no entonces decimos que este otro era un vigoroso estalinista?
      Ya que no hay ninguna prueba directa contra ningún responsable de la conspiración, debemos de analizar a quién interesó la muerte del secretario general del PCUS, y sobre ello hablaré al final del artículo.
      EHS afirma que tras esto, Stalin erróneamente eligió a dos hombres para formar su nuevo círculo. El primero, un alto funcionario del Partido, quien debía su carrera a Giorgi M. Malenkov (por cierto, sin aportar ninguna prueba ni mínimo razonamiento, EHS incluye a Malenkov en el mismo saco conspirador que a Beria). Éste, además de secretario del CC y miembro pleno del Buró Político (posterior Presidium), había dirigido el Departamento de Cuadros, órgano responsable de los nombramientos dentro del Partido, por lo tanto mucha gente le ''debía'' su carrera a él. Si EHS quiere plantearlo en otros términos, como si ese hombre se tratara de su protegido, le agradecería que me dijera su nombre (si puede, claro) para poder comprobrar su relación. El segundo (de quien luego se dirá que se trataba de un tal ''general Orlov'') era ''antiguo subordinado'' de Beria. ¡Nos ha joio! Todos los agentes del NKVD entre 1938 y 1945 fueron subordinados de Beria. ¡Kruglov fue su primer vicecomisario del Pueblo desde 1941 hasta que le sustituyó al final de la guerra y Serov fue otro de sus vicecomisarios del Pueblo, los mismos que luego le asesinaron en la conspiración del revisionista Jruschov! Pero, lo más importante, ¿quién es ese general Orlov? ¿No será el agente del NKVD que ejecutó a Andreu Nin y en 1938 desertó a los Estados Unidos? ¿O tal vez se trate del general Orlov que se enfrentó a James Bond en la película Octopussy? No me sorpendería algo así en medio de este artículo... De todas formas, agradecería también que EHS especificara de que hombre se trata.

      3.- ¿La nueva cardióloga de Stalin pertenecía a las ''huestes'' de Beria?
      Otra perla más: La ''joven cardióloga'' que Stalin aceptó para su tratamiento, ''pertenecía, sin duda, a las huestes de Beria''.
      ¡Y nos quedamos tan agusto! ¿Quién es esa cardióloga? ¿Cuál era su nombre y de dónde procedía? ¿De dónde surge esa seguridad para decir que pertenece a las ''huestes'' de Beria? ¿Quienes son las ''huestes'' de Beria? ¿Empezamos a usar el mismo vocabulario que los historiadores burgueses? ¿Con Stalin no vale pero con Beria sí? En fin, vuelta a lo mismo...
      El artículo dice que Stalin, al parecer aferrado paranóicamente al poder, destituyó a su médico personal, el terapeuta Vladimir I. Vinogradov.
      Quizá los señores de EHS no han oído hablar del 'caso de los médicos', una purga del personal sanitario del Kremlin debido a la denuncia de la doctora Lidia Timashuk de que varios de sus compañeros ofrecían ''tratamientos'' para agravar la salud de los dirigentes soviéticos hasta la muerte, por ejemplo, la que sufrió Andrei A. Zhdanov (considerado 'número dos' de Stalin), en agosto de 1948.
      Esta purga se llevó a cabo en el verano de 1952, bajo la supervisión personal de Mijail D. Riumin, viceministro de S. D. Ignatiev en la Seguridad Estatal (MGB). Cuando Beria tomó la dirección del MVD, el 'caso de los médicos' fue revisado, los acusados rehabilitados, el encargado de la investigación (Riumin) fue arrestado y fusilado, y su responsable en última instancia, el ministro Ignatiev sólo fue destituido, ya que N. S. Jruschov lo protegió nombrándolo secretario del CC del PCUS del que entonces ya era secretario general en sustitución de Stalin.
      Si alguien privó a Stalin de su personal sanitario de confianza, no fue él mismo en su 'infinita paranoia', ni el 'omnipotente' Beria, ya que luego reconocería la inocencia de los médicos purgados y los rehabilitaria. Fueron los hombres que luego Beria juzgó por su error, de los cuales uno de ellos gozó de la protección de Jruschov. ¿Quizá éste le debía un favor?

viernes, 23 de noviembre de 2012

Nuevo relato sobre las purgas de los años treinta en la URSS

      En el aniversario de la dimisión del comisario del Pueblo para Asuntos Internos de la URSS, Nikolai I. Yezhov; Beria elkartea, asociación dedicada al estudio de la figura política de Lavrenti P. Beria (integrada en ESI taldea), presenta el relato histórico-político que va a publicar el próximo mes: El último invierno de la Oficina, del navarro Ekaitz Zabalza Gaztelu (autor de la novela Gudaro, 1936, publicada por Templando El Acero y Bizargorriren liburuak en enero de 2011, y en versión revisada y mejorada por Izarren hautsa (editorial de Ahaztuak 1936-1977) en diciembre del mismo año).


El último invierno de la Oficina
de Ekaitz Zabalza Gaztelu


SINOPSIS

      El 23 de diciembre de 1938, Nikolai I. Yezhov, comisario del Pueblo para Asuntos Internos de la URSS, presenta su dimisión. Esto ocurre varios días después de que las autoridades soviéticas redacten un documento en el que critican todas las ilegalidades y excesos que se han cometido durante las purgas de los años treinta, que habían dejado al NKVD a merced de todo tipo de enemigos del Pueblo. Lavrenti P. Beria, sustituyendo a Yezhov, está dispuesto a purgar de cualquier elemento antisoviético al Comisariado que debe salvaguardar la construcción del socialismo en el país.
 
      La Oficina, tal como se conoce popularmente al NKVD de la república socialista soviética de Severstovia, es un hervidero lleno de arribistas, derechistas... ocultos bajo el mando de un acérrimo yezhovista que no espera mas que ver órdenes de arresto y ejecución sobre su mesa. Y si el Partido severstoviano no es capaz de afrontar la situación, será desde Moscú donde se prepare el fin de la Oficina, siendo aquel invierno de 1938 el último que existiría tal y como se le había conocido los últimos años...
 
 
PRÓLOGO

      Leí la novela “Gudaro, 1936” sin conocer a Ekaitz Zabalza Gaztelu. Me gustó tanto Gudaro, que redacté una crítica para su editorial, Templando el Acero.
      Cuando conocí a Ekaitz en persona, porque los arrieros nos conocemos en las calles, me sorprendió muy muy gratamente. Ha empezado muy joven a estudiar la verdadera historia, a desbrozar la memoria, sobre todo la de los perdedores. En una comida casera ya empezamos a debatir sobre marxismo-leninismo, sobre memoria histórica... Pensé ¡que le dé al lápiz, al “documento en archivo para estudiar”! [porque yo estaba haciendo lo mismo]. ¡Que desate toda esa ansia y energía que todo joven -y por ello con ideas antagónicas de sociedad a la impuesta por el monopolismo capitalista- soorta como una losa encima!.
      Si lo hace desde un lado político revolucionario, muy muy muy bien. Y si se puede editar, pues mejor, que faltos andamos de muletas izquierdas.
      La nueva novela de Ekaitz interesará a la gente que ya porta esa muleta. Tal vez minoritarias. Tal vez muy importantes.

      Sobre “El último invierno de la Oficina”.
      Cuando hace ya unos cuantos años las autoridades rusas desclasificaron los documentos secretos referentes a la seguridad en la URSS, me pasé infinidad de horas consultando muchos de ellos volcados en internet o revistas especializadas. El periodo que más me interesaba era el de las llamadas “purgas de Stalin”. Saqué varias conclusiones.
      Que el número de afectados era bastante menor que las cifras, hinchadas hasta el delirio, publicitadas por el imperialismo capitalista. Que la gran mayoría de ellos había tenido un juicio, con muy diversas condenas, desde la pena de muerte a la simple expulsión del Partido y de los posibles cargos.
      Que, sin embargo, en algunos lugares, sí se habían cometido purgas injustas. Que Stalin, cuando fue informado de ello, trató de enderezar en todo momento la situación tras esas purgas de inocentes que se cometieron en ese tiempo. Que muchas de las purgas de inocentes, fueron causadas en su mayoría por facciones contrarevolucionarias infiltradas en nomenclaturas soviéticas. El socialismo era una etapa totalmente nueva en la sociedad. La dictadura del proletariado llevaba apenas 20 años en marcha en la URSS. Y no olvidaban que un ejemplo a seguir -La Comuna de París- duró unas poquitas semanas, sepultada a sangre y fuego.
      La URSS se hizo dura, sí. ¿Qué país del mundo mundial puede presumir de lo contrario?
      Y en un territorio gigantesco, con cien millones de personas. Donde ante la agresión imperialista abierta a partir de 1917, se había llevado hasta extremos insospechados la resistencia, pero también el desgaste. Pero lo peor era que muchos de los enemigos seguían dentro de las propias fronteras. Era inevitable. Y algunos, con mucho poder en el ejercer.
      De este tema narra la novela de Ekaitz.
      La dirección de seguridad de una república de la extensa URSS, conocida como “La Oficina” alberga al menos dos sectores contrarrevolucionarios en su seno: los ''fanáticos'' al estilo de Yezhov (que solo buscan cifras de arrestos y ejecuciones), como Lavronenko; y los arribistas, como Okunev. De fondo, la supuesta persecución al “terrorista Lukyanenko”, troskysta.
      También en la dirección están los Cinco de Moscú (en los cargos más importantes de la seguridad estatal), que son verdaderos marxistas-leninistas con los que cuenta Moscú para enderezar la penosa situación en Severstovia. Pero son purgados por los “fanáticos” para afianzar su posición.
      En las bases del NKVD, están comunistas honestos: Verzhbitski, el sargento Martinov... Salvo Sokurov, que es cualquier chulo que se siente superior por vestir un uniforme y poder matar.
      Yezhov dimite a finales de noviembre de 1938 y la sesión del pleno del CC es en enero del 39. O sea, mes y medio de la vida última de “La Oficina”.
      Trepidante, durísima -pues hablamos de la ejecución de personas-, pero con el trasfondo de la lucha de clases siempre presente. Esa fue también la URSS, por culpa de los “fanáticos”, arribistas y anticomunistas de tanto pelaje.
      Y Ekaitz le ha dado un toque a novela negra, que hace de “El último invierno en la Oficina un parecido a la crudeza negra, ensimismadora, que relataban los Cuentos del Don de Mijaíl A. Shólojov. Sigue así Ekaitz.
 
      Erlantz Cantabrana Berrio.
 

miércoles, 1 de agosto de 2012

''El 'caso de los médicos' y la muerte de Stalin'', obra de Bill Bland (1991)

      A lo largo de estos meses, Beria elkartea (berielkartea@gmail.com) nos enviará los distintos capítulos traducidos de la obra The 'Doctor's case', and, the death of Stalin (El 'caso de los médicos' y la muerte de Stalin) del británico Bill Bland.
      Esta entrada, a la que habrá un enlace directo pinchando en la última imagen (la de la derecha de esta entrada, precisamente) de nuestra Liburutegia (en la columna de la derecha, entre Kontaktua y Biografías revolucionarias), se irá actualizando, siendo el nombre de cada capítulo un enlace al extracto correspondiente traducido.


EL 'CASO DE LOS MÉDICOS' Y LA MUERTE DE STALIN
por Bill Bland, 1991.
original en inglés (''Alliance!'' Marxist-Leninist)

Parte 1: El 'caso de los médicos'
Los preparativos iniciales para el golpe revisionista (1943-46)
La primera fase del 'caso de los médicos' (1948-51)
La destitución y arresto de Abakumov (1951)
La estratagema georgiana (1951-52)
El contragolpe de los marxista-leninistas en Georgia
La acusación en el 'caso de los médicos' (1953)
La destrucción del sistema de defensa entorno a Stalin

Parte 2: La muerte de Stalin (1953)
El golpe abortado (1953)
La exculpación de los médicos (1953)
El revés de la estratagema georgiana (1953)
La destitución de Leonid Melnikov (1953)
El golpe militar en Moscú (1953)
El golpe militar en Georgia (1953-54)
El 'caso mingreliano' (1953)
El 'juicio' de Beria (1953)
La reaparición de Melnikov (1953-1957)
El juicio de Abakumov (1954)
El 'juicio' de Riumin (1954)
La 'rehabilitación' de Anna Louise Strong (1955)
La 'rehabilitación' de Tito (1955)
El juicio Rapava-Rujadze (1955)
El juicio de Bagirov (1956)

NOTAS BIOGRÁFICAS

BIBLIOGRAFÍA

martes, 26 de junio de 2012

Beriaren atxiloketa eta hilketari buruz

      Historiografia ofiziala dioen moduan, SESBeko lehenengo presidenteordea zen Lavrenti P. Beria 1953ko ekainaren 26an atxilotu zuten, urte bukaeran fusilatuko zutelarik. Gaur, atxiloketa horren urteurrenean, Beria elkarteak (beriaelkartea@gmail.com) momenturako eginiko idazkia uzten dizuegu.


Beriaren hilketa: hainbat bertsio

      1953ko ekainaren 27ko gauan, Stalinen heriotzatik lau hilabetetara ia, sobietar agintariek Moskuko Bolshoi Antzokira joan ziren. Han ere zeuden diplomatikoek Malenkoven eskuinean zegoen aulkiaz ohartu ziren, hutsik baitzegoen. Aulki hori bere bigarrenaren lekua zen: Lavrenti Pavlovich Beria, Ministroen Kontseiluko lehenengo presidenteordea eta MVDko (Barne Arazoetarako Ministerioa) nagusia.
      Hainbat alditan Beriaren erorialdiaren arrazoietaz hitz egin badugu, oraingo honetan bere atxiloketa eta hilketari buruzko bertsio desberdinen inguruan arituko gara. Soilik gogoratuko dugu Jruschovek sobietar agintari garrantzitsuenak Beriaren aurka jarri zituela, eta ekainean beraren kontra jotzeko prest zegoela, Alemaniako krisian izan zuen paperagatik (ikusi: El último ajedrez de Beria (segunda parte)).
      Bertsio ofiziala Beria bilera baten erdia atxilotua izan zela dio. Ekainak 26an, sobietar agintari garrantzitsuenak Kremlinean bildu ziren. Bertan, Malenkov gogor hitz egin zuen Beriaren aurka Alemaniako krisiarengatik. Bigarrenak Jruschovi zuzendu zen, egoera horren arduradun bezala hartuz. Honek, berriz, hainbat akusaziorekin erantzun zion eta bere kargu guztien dimisioa proposatu zuen. Momentu hartan, hainbatek diote Beriak arma bat atera zuela. Egia izan ala ez, Malenkovek mahaiaren azpian prestatuta zeukan botoia ezin sakatu zegoen, egoerak sorturiko ikaran murgilduta. Beraz, Jruschovek azkar joan zen bere ondora hau sakatzera. Botoi hori kanpoan itxaroten zeuden hainbat ofizial militar abisatzeko balio zuen, zeintzuk Zhukov mariskalaren agindupean sartu eta Beria atxilotu zuten. Lefortovoko espetxera eraman zuten eta geroago, Moskalenko komandantearen (Jruschoven lagun ona, gerra garaietatik) kuartel nagusira.
      Ekainak 26ko bileraren inguruan, beste pare bat bertsio daude. Batak dio, Beriaren kontrako eztabaida ondoren, hau altxatu eta gelatik atera zela, Mikoyan jarraitu ziola eta atzetik tiro egin ziola. Hau, atxiloketa ''egin'' zuten militarren aitorpenen aurka jotzen du, bilerako askok gertatzen ari zenaz ezer ez zekitela diotenak (eta hauen artean Mikoyan, Jruschovek Beriaren aldekoa zela pentsatzen zuen eta; Amy Knight*-en ustez). Beste bertsio batek dio, Jruschovek berak izan zela hil zuena. Baina ez dago argi ezta bilera hori eman zen, honen aktak noizbait ''galdu'' ziren eta.
      Historiografia ofiziala segituz, 1953ko abenduan, Beria eta bere konfidantzazko sei gizon garrantzitsuenak (Merkulov, Dekanozov, Kobulov, Goglidze, Meshik eta Vlodzimirski) epaituak izan ziren. Denak fusilatuak izan ziren. Merkulov eta besteen prozesua argi badago, ez da berbera gertatzen Beriarekin.
      Lehenengo presidenteordea zena sekretuki sei egunez epaitua izan zen. Bere atxiloketatik jende gutxi ikusi zuen, eta epaiketaren zehar ikusi ahal izan zutenak bere kapela eta lepokoarekin ia ez zitzaiola ezagututzen zioten. Hau historialari askorentzako epaiketaren faltsukeriaren proba da, jruschovistek ordezko bat erabiliko zutelakoan. Ofizialki, Beria abenduak 23an fusilatu zuten.
      Argi daukagu ere aurretik atxilotua ez zela izan (jeneralen bahiketa asko jota). Bere fitxa polizialean, besteetan ez bezala, ez dira bere hatz-aztarnak agertzen (eta hauek hildako bati ere hartu ahal zaizkio). Hau esan nahi du gorpua ere ez zutela gorde.
      Sergo Beriak, Lavrentiren seme bakarra (bere aitaren atxiloketaren ondoren bere amarekin lan-esparru batera eraman zutena torturatu ostean), bertsio desberdin bat defendatzen du: tanke talde bat bere aitaren etxean bertan hartu zutela. Bertsio hau asko entzun ez bada ere, beti esaten da Bolshoi Antzokiko gau hartan Moskutik hainbat tanke ikusi zirela, Beriaren etxerako norabidea harturik...
      Azken finean, hau da bertsio bat defendatzen duen frogra bakarra, Sergoren bertsioa zehazki. Beste guztiak, Jruschov eta bere lagunen bertsioa eusteko sortutakoak dira, eta hauetik ateratako zurrumurruak.

Beria elkartea

Amy Kinght: Beria: Stalin´s first lieutenant biografiaren idazlea.

domingo, 24 de junio de 2012

La purga de Abakumov, oficial de la seguridad soviética (segunda y última parte)

(Primera parte: La destitución y arresto de Abakumov (1951))

Extracto de la segunda parte del doble artículo El caso de los médicos, y, la muerte de Stalin (1991) de Bill Bland para la Liga Comunista (Reino Unido),

traducido de ''Alliance!'' Marxist-Leninist (www.ml-review.ca)
original en inglés


El juicio de Abakumov (1954)

Del 14 al 17 de diciembre de 1954, el ex-ministro marxista-leninista de la Seguridad Estatal, Viktor Abakumov, fue juzgado en Leningrado ante el Colegio Militar de la Corte Suprema de la URSS, presidido por el teniente-coronel E. L. Zeidin. Junto con Abakumov, como co-acusados, aparecieron:

      A.G. Leonov, ex-director de la División de Investigación para Casos de Especial Importancia del MGB;
      V. I. Komarov y M. T. Lijachev, ex-vicepresidentes de la División de Investigación para Casos de Especial Importancia;
      I. A. Chernov and I. M. Broverman, ex-miembros del ministerio de la Seguridad Estatal de la URSS.

Los imputados fueron acusados de:

      " . . . cometer los mismos crímenes que Beria".
      ('Pravda' y 'Izvestia', 24 de diciembre de 1954, p. 2, en: 'Resumen actual de la prensa soviética', tomo VI, No. 49 (19 de enero 1955); p. 12).

mientras que Abakumov en particular fue acusado de haber:

      ". . . fabricado el llamado 'caso de Leningrado', en el que un número de oficiales del Partido y de la Unión Soviética fueron arrestados sin motivo y acusados falsamente de los más graves crímenes de Estado".
      ('Pravda' y 'Izvestia', en: ibid.; p. 12).

Todos los acusados fueron declarados culpables. Chernov fue condenado a 15 años en un campo de trabajo, Broverman a 25 años en un campo de trabajo, mientras que Abakumov, Leonov, Komarov y Lijachev fueron condenados a muerte por fusilamiento.

viernes, 22 de junio de 2012

La purga de Abakumov, oficial de la seguridad soviética (primera parte)

      Visto el interés que suscita la figura de Viktor Semionovich Abakumov, destacado oficial de los órganos de seguridad soviéticos que ostentó los cargos de director de la SMERSH (contrainteligencia militar) entre 1943 y 1946 y jefe del NKGB/MGB (Comisariado del Pueblo/Ministerio para la Seguridad Estatal, futuro KGB) entre 1946 y 1951; volveremos a hablar sobre él.
      Abakumov es uno de los personajes soviéticos más intrigantes, del que apenas se sabe nada (salvo su trabajo al frente de la SMERSH y su purga), pero no faltan las calumnias sobre él (algo que no puede faltar sobre un oficial de la seguridad estatal soviética) como la que dice que torturaba a sus presos personalmente.
      Para presentar su purga, os dejaremos dos escritos del británico Bill Bland, uno de los pocos autores que ha hablado sobre él y que le ha presentado como un leal marxista-leninista: ''La destitución y arresto de Abakumov (1951)'' y ''El juicio de Abakumov (1954)''.

Extracto de la primera parte del doble artículo El caso de los médicos, y, la muerte de Stalin (1991) de Bill Bland para la Liga Comunista (Reino Unido),

traducido de ''Alliance!'' Marxist-Leninist (www.ml-review.ca)
original en inglés


La destitución y arresto de Abakumov (1951)

En 1951, por lo tanto, los conspiradores revisionistas tenían razones para sentirse extremadamente incómodos sobre su futuro. Los rumores circulaban:

      ". . . que varios miembros del entorno de Stalin estaban amenazados por la purga que se avecinaba".
      (G. Bortoli: 'La muerte de Stalin'; Londres; 1973; p. 151).

Evidentemente, una acción urgente era esencial para salvaguardar tanto la conspiración como los conspiradores.

A finales de 1951, por lo tanto, los conspiradores revisionistas provocaron la destitución del marxista-leninista Abakumov como ministro de la Seguridad Estatal y su sustitución por el revisionista oculto Semion Ignatiev:

      "Los adversarios de Beria en el Partido (= los oponentes al marxismo-leninismo -- Ed.) . . . lograron una notable victoria a finales de 1951 con el reemplazo de V. S. Abakumov, un asociado de Beria, por S. P. Ignatiev, un funcionario del Partido, como jefe del MVD".
      (S. Wolin & R. Slusser: 'La policía secreta soviética'; Londres; 1957; p. 20).

Boris Levitski registró que:

      "Abakumov, íntimo amigo de Beria (= un marxist-leninista -- Ed.) fue destituido de su cargo y reemplazado por S. D. Ignatiev".
      (B. Levitski: op. cit.; p. 204).

y ve este movimiento como el:

      ". . . primer paso hacia la completa reestructuración de personal de la policía secreta, hacia la eliminación de Beria y sus amigos (= de los marxistas-leninistas -- Ed.). . . . Para el supuesto de que Ignatiev era un hombre de paja hay . . . . montón de pruebas . . . . El nombramiento de Ignatiev se vio favorecida por la circunstancia de que nunca había tenido nada que ver con Beria y no tenía ninguna experiencia de la policía secreta".
      (B. Levitski: op. cit.; p. 204, 295).

Poco después, Abakumov y varias docenas de sus asistentes fueron arrestados bajo los cargos de 'falta de vigilancia en conexión con el 'asunto de Leningrado' de 1949-1950 (ya analizada):

      "En . . . 1951 . . . Abakumov fue arrestado. . . . Fue llevado a la Lubianka y puesto en confinamiento solitario. Siete de sus subalternos y varias docenas de oficiales de la seguridad estatal fueron arrestados junto a él. . . Los cargos presentados contra Abakumov en ese momento eran que no había reconocido al enemigo del Pueblo durante su manejo del 'asunto de Leningrado'. . . . En septiembre de 1951 no es otro que Jruschov . . . hizo eco del cargo de Stalin de que Abakumov y sus oficiales habían fallado al reconocer al enemigo del Pueblo en el aparto del Partido de la ciudad norteña".
      (P. Deriabin: op. cit.; p. 316-17).

El carácter falso de los cargos contra Abakumov y sus asistentes es obvio por el hecho de que en diciembre de 1954 Abakumov fue ejecutado por los mismos conspiradores revisionistas por cargos que incluían los de haber 'fabricado el "asunto de Leningrado"':

      "Abakumov falsificó el llamado 'caso de Leningrado', en el que un número de oficiales del Partido y de la Unión Soviética fueron arrestados sin motivo, siendo acusados falsamente de los más graves crímenes de Estado".
      ('Pravda', 24 de diciembre de 1954, en: R. Conquest: 'Poder y política en la URSS'; Londres; 1961; (en adelante aparecen como 'R. Conquest (1961'); p. 449).

domingo, 17 de junio de 2012

El último ajedrez de Beria, segunda parte (pospolo kutxa)

tomado de pospolo kutxa, 2. zenbakia (mayo-junio 2012 maiatza-ekaina)


Zaria vostoka, sección de Beria elkartea (beriaelkartea@gmail.com)

El último ajedrez de Beria (segunda parte)

      II. Jaque mate

      Al oeste del tablero en el que Jruschov juega su partida contra el marxismo-leninismo y su representante más fuerte, Beria, se encuentra la RDA. La crisis que se está viviendo allí y su repercusión en el Kremlin serán las que propicien la victoria de Jruschov.
      Cuando uno de sus caballos, el secretario general del SED Ulbricht, pide ayuda a Moscú para afrontar la situación, Beria se prepara para enfrentarse al revisionismo alemán. Presenta su documento Medidas para mejorar la situación política de la RDA que critica la construcción forzosa del socialismo impulsada por el SED en la Alemania del Este, con la oposición de Ulbricht. Ante esto, Beria reforzará sus posiciones allí, y moverá sus piezas alrededor del dirigente alemán. Uno de sus peones, Semenov, se come al mariscal Chuikov para tomar el mando de las fuerzas soviéticas en Alemania. Éste cubrirá el avance de Herrnstadt, redactor del diario del SED, para sustituir a Ulbricht; respaldado por otro peón de Beria, el ministro para la Seguridad del Estado (Stasi) Zaisser.
      Ulbricht y los peones revisionistas de la RDA se resisten a las presiones de las fuerzas de Beria y abandonan las concesiones a los trabajadores que les eran ordenadas por él y el Kremlin. Esto provoca una huelga en Berlín que desembocará en un levantamiento a lo largo de todo el Estado. Los tanques soviéticos se ven obligados a reprimirlo. Aunque esta situación se debe a la mala gestión de Ulbricht, Jruschov lo usará como pretexto para atacar a Beria, a pesar de que sus planes habían sido aceptados por el resto del liderazgo soviético. En la RDA, Ulbricht empezará por comerse a los los peones Herrnstadt y Zaisser.
      En Moscú, Jruschov avanza posiciones contra las piezas rojas. Hay un sigiloso peón que hacía tiempo que había enviado entre las filas de Beria, que al llegar al otro extremo del tablero se convierte en su reina. Ese peón no era más que el conjunto de sus calumnias en contra del georgiano, que se comen al influenciable Malenkov para que seguidamente aparezca como su aliado más fuerte. También cuenta con el ministro de Defensa Bulganin como uno de sus alfiles, quien ya era amigo suyo y se había enemistado con Beria por la cuestión de la RDA; y con él la torre más fuerte del tablero, el Ejército Rojo. Todo esto induce a la vieja guardia a inclinarse por el vencedor más factible.
      Jruschov está preparado para poner en jaque a Beria, y la reunión del Presidium del 26 de junio será el momento perfecto. Pero para ello debe mover sus mejores piezas con mucho cuidado, pues la torre del MVD está atenta para neutralizar cualquier movimiento de ataque. Jruschov moverá a su caballo, el mariscal Zhukov, al mando de un grupo de oficiales de confianza, entre los que está su viejo amigo Moskalenko.
      En la reunión del Presidium, Malenkov se enfrenta abiertamente a Beria, respaldado por Jruschov. Los oficiales liderados por Zhukov entran como estaba planeado. Lo rodean. Beria está en jaque mate.

      (La parte final de este escrito se ciñe a la versión oficial del arresto, aunque Beria elkartea aún no la acepta como totalmente fidedigna)

martes, 15 de mayo de 2012

El documento que declaró el fin de la yezhovschina

      Así como los camaradas de Beria elkartea suelen hacer, y algunos anónimos también han hecho, os animámos a colaborar en el blog enviando a nuestro correo electrónico (garkolektiboa@gmail.com) textos formativos o históricos para su publicación aquí. Del mismo modo, también aceptamos sugerencias o preguntas que nos lleven a tratar temas específicos que os puedan interesar.
      Eskerrik asko,
gar kolektiboa



      Os dejamos el decreto del Consejo de Comisarios del Pueblo (SNK) y el Comité Central del Partido bolchevique (VKP(b)) que puso fin a la corrupción generalizada en el seno del NKVD, al servicio de los enemigos del Pueblo, tanto políticos (trotskistas, derechistas...) como simples arribistas; y en consecuencia, al de los servicios de inteligencia imperialistas. Unos días después de que este decreto viera la luz, el comisario del Pueblo para Asuntos Internos, Nikolai I. Yezhov, dimitió de su cargo (y unos meses después juzgado y fusilado), para ser sustituido por Lavrenti P. Beria.
enviado por Beria elkartea (beriaelkartea@gmail.com)


Decisión del Politburó sobre las detenciones, la supervisión por la Fiscalía y la realización de investigaciones, 17 de noviembre de 1938

Transcripción: Beria elkartea
Fuente: Getty, J. A.; Naumov, O. V. . La lógica del terror: Stalin y la autodestrucción de los bolcheviques, 1932-1939. Crítica, 2011. (Páginas 424-429)

      Suplemento al Protocolo nº 65 (apartado 116) del Politburó del CC del VKP(b)
      ESTRICTAMENTE CONFIDENCIAL
      A los comisarios populares de Asuntos Internos de la Unión y de las repúblicas autónomas, a los jefes de las juntas territoriales y regionales del NKVD, a los jefes de las regiones militares y de los departamentos de ciudades y distritos del NKVD;
      A los procuradores de la Unión y de las repúblicas autónomas, a los procuradores de las regiones, de las regiones militares, de las ciudades y distritos;
      A los secretarios de los comités centrales de los partidos comunistas nacionales, los comités territoriales, los comités regionales, las regiones militares, los comités de ciudad y distrito del VKP(b).
      Ref.: La realización de arrestos, la supervisión por la Fiscalía y la realización de investigaciones.
      Decreto del Consejo de Comisarios Populares de la URSS y el Comité Central del VKP(b).
      El Consejo de Comisarios Populares (SNK) de la URSS y el CC del VKP(b) toman nota del hecho de que el NKVD, bajo la dirección del partido, ha logrado grandes éxitos durante 1937 y 1938, infligiendo una derrota aplastante [razgrom] a los enemigos del pueblo y purgando la URSS de numerosos mandos espías, terroristas, subversivos y saboteadores, que constaban de trotskistas, bujarinistas, socialistas revolucionarios, mencheviques, nacionalistas burgueses, guardias blancos, kulaks fugitivos y elementos criminales, todos los cuales prestaban gran ayuda a los organismos de inteligencia en la URSS y, en particular, a los organismos de inteligencia del Japón, Alemania, Polonia, Inglaterra y Francia.
      Al propio tiempo, el NKVD ha logrado grandes éxitos infligiendo una derrota aplastante a los agentes de espionaje y subversión de los servicios de inteligencia extranjeros transferidos en gran número a la URSS desde otros países, disfrazados como emigrados políticos y desertores: polacos, rumanos, finlandeses, alemanes, letones, estonios, residentes [rusos] de Harbin [China]y otros.
      Esta purga del país de mandos subversivos, insurreccionales y espías ha tenido una función positiva a la hora de consolidar los nuevos éxitos en la construcción del socialismo.
      Sin embargo, no hay que pensar que la purga de la URSS de espías, destructores y saboteadores haya concluido.
      En la prosecución de la campaña despiadada contra todos los enemigos de la URSS, nuestra tarea consiste en organizar dicha campaña empleando métodos más perfeccionados y fiables.
      Esto es especialmente necesario en la medida en que las operaciones de masas emprendidas para aplastar y erradicar a los elementos hostiles, que llevaron a cabo los órganos del NKVD durante 1937 y 1938 y que conllevaron un procedimiento simplificado de realización de investigaciones y juicios, no podían sino provocar un sinnúmero de graves deficiencias y distorsiones en la labor del NKVD y de la Fiscalía. Además, los enemigos del pueblo y los espías empleados por los organismos de inteligencia extranjeros, habiéndose infiltrado en los órganos centrales y locales del NKVD y prosiguiendo sus actividades subversivas, trataron de todas las formas posibles entorpecer la labor de los investigadores y los agentes. Trataron de pervertir conscientemente las leyes soviéticas procediendo a detenciones en masa injustificadas, al tiempo que salvaban a sus cómplices (especialmente aquellos que habían entrado en el NKVD) de la destrucción.
      Las principales deficiencias en la labor del NKVD y la Fiscalía sacadas a la luz recientemente son las siguientes:
      Ante todo, los funcionarios del NKVD abandonaron por completo la colaboración con los agentes y los informadores, recurriendo al método mucho más sencillo de proceder a detenciones en masa, sin preocuparse por que la investigación fuera completa o de buena calidad.
      Los funcionarios del NKVD perdieron la costumbre de trabajar meticulosa y sistemáticamente con los agentes e informadores y acabaron adoptando un método simplificado de investigación de los casos, hasta tal punto que siguieron formulando preguntas relacionadas con las denominadas <<cuotas>> [limity] impuestas en la ejecución de las detenciones en masa.
      Esto ha conducido a una situación en la cual la colaboración con los agentes, que ya era escasa, se ha reducido aún más. Lo peor de todo es que muchos funcionarios del NKVD han perdido cualquier tipo de inclinación por los procedimientos de los agentes, que tienen una función extraordinariamente importante en el trabajo de un chekista.
      En último término, esto ha provocado una situación en la cual, a falta de un trabajo organizado convenientemente, los órganos de investigación no han logrado, por regla general, desenmascarar plenamente a los espías y saboteadores arrestados que estaban a sueldo de los organismos de inteligencia extranjeros, ni sacar plenamente a la luz del día todas sus conexiones delictivas.
      El hecho de no apreciar suficientemente el significado de la colaboración con los agentes y la actitud inaceptablemente irreflexiva con respecto a la realización de las detenciones resultan especialmente intolerables en vista del hecho de que el Consejo de Comisarios Populares (Sovnarkom) de la URSS y el CC del VKP(b), en sus decretos de 8 de mayo de 1933, 17 de junio de 1935 y, por último, de 3 de marzo de 1937, había promulgado instrucciones categóricas sobre la necesidad de organizar convenientemente la colaboración con los agentes, poner tasa a las detenciones y mejorar el trabajo de los órganos de investigación.
      En segundo lugar, una grave deficiencia en la labor del NKVD ha sido la extrema simplificación de los procedimientos de investigación, durante la cual, por regla general, al investigador le bastaba con obtener del acusado una confesión de culpabilidad y se despreocupaba por completo de corroborar esta confesión con los dos documentos necesarios (testimonios de testigos, testimonios de expertos, pruebas materiales, etc.).
      En ocasiones, el detenido no es interrogado hasta después de transcurrido un mes desde su arresto, a veces incluso más. Durante los interrogatorios no siempre se recogen las actas. No es raro que el testimonio del detenido sea recogido por el investigador en forma de notas y luego, mucho tiempo después (diez días, un mes o incluso más tiempo), se recopile un expediente general sobre el interrogatorio, vulnerando por completo el artículo 138 del Código procesal penal (UPK) [ugolovnoprotsessualnye kodeksy], que establece la elaboración, en la medida de lo posible, de un acta literal de la declaración del detenido. Con mucha frecuencia, las actas del interrogatorio no se elaboran hasta que el arrestado ha confesado sus crímenes. No es raro que el testimonio del acusado que refuta un punto concreto de los cargos formulados en su contra no sea recogido en absoluto en las actas del interrogatorio.
      Los documentos relacionados con los casos investigados se elaboran descuidadamente. Los textos de las declaraciones, escritos a lápiz, corregidos y tachados por manos desconocidas, se adjuntan al expediente. Las actas de las declaraciones, no firmadas por las personas interrogadas y sin certificar por el investigador, se adjuntan al expediente, junto con las conclusiones de la Fiscalía, sin firmas ni certificaciones, etc.
      La Fiscalía, por su parte, no ha tomado las medidas necesarias para acabar con estas deficiencias, reduciendo por lo general su participación en la investigación al mero registro y sellado de los materiales. Los órganos de la Fiscalía no sólo no han acabado con estas vulneraciones de la legalidad revolucionaria, sino que de hecho las han legitimado.
      Una actitud tan irresponsable en relación con la labor de investigación y una violación tan flagrante de las normas procesales establecidas por la ley han sido aprovechadas con frecuencia por los enemigos del pueblo, que se han infiltrado en el NKVD y en la Fiscalía, tanto en el centro como en las localidades periféricas. Han pervertido conscientemente las leyes soviéticas, cometido falsificaciones, falsificado los documentos de las investigaciones, incoado procesos penales y arrestado a personas por motivos fútiles o incluso sin motivo alguno, incoado casos penales contra inocentes, al tiempo que adoptaban todas las medidas posibles para ocultar y salvaguardar a sus cómplices –implicados como ellos en actividades delictivas antisoviéticas– de la destrucción. Estos hechos se han producido tanto en los aparatos centrales del NKVD como en los locales.
      Todas estas intolerables deficiencias observadas en el trabajo del NKVD y de la Fiscalía sólo fueron posibles porque los enemigos del pueblo que se habían infiltrado en el NKVD y en la Fiscalía trataron por todos los medios de que disponían de aislar al NKVD y la Fiscalía de los órganos del partido, eludir el control y la dirección del partido y facilitar así la prosecución de las actividades antisoviéticas y subversivas por parte de ellos mismos y de sus cómplices.
      Con objeto de corregir resueltamente las deficiencias expuestas y de organizar convenientemente la labor de la investigación del NKVD y de la Fiscalía, el Consejo de Comisarios Populares de la URSS y el CC del VKP(b) decretan por la presente:
      1. Que se prohíba al NKVD y a la Fiscalía efectuar detenciones o deportaciones en masa [vyselenie].
      De conformidad con el artículo 127 de la Constitución de la URSS, los arrestos deberán efectuarse exclusivamente con un mandamiento del tribunal [postanovlenie] o con la sanción del procurador.
      La deportación de las zonas fronterizas estará autorizada en casos concretos, sólo con el permiso del Consejo de Comisarios Populares de la URSS y del CC del VKP(b), después de la presentación de una petición especial por parte del comité regional, el comité territorial o los comités centrales de los partidos comunistas nacionales que procedan: la petición deberá ser coordinada con el NKVD de la URSS.
      2. Las troikas judiciales, creadas en virtud de decretos especiales del NKVD de la URSS, deberán ser suprimidas, junto con las troikas judiciales dependientes de las juntas de la policía obrera y campesina [ordinaria] en las regiones, los territorios y las repúblicas.
      3. Al efectuar detenciones, el NKVD y la Fiscalía deberán atenerse a los principios siguientes:
      a) Deberán coordinarse los arrestos, en estricto cumplimiento del decreto del Consejo de Comisarios Populares de la URSS y del CC del VKP(b) de 17 de julio de 1935;
      b) Al solicitar una sanción ante los procuradores para proceder a una detención, el NKVD estará obligado a presentar un mandamiento en el que se expongan todos los motivos y los materiales que justifiquen la necesidad de la detención;
      c) La Fiscalía estará obligada a verificar, exhaustiva y sustantivamente, la justificación del mandamiento de arresto del NKVD, exigiendo, en su caso, una investigación suplementaria o la presentación de materiales suplementarios derivados de la investigación;
      d) La Fiscalía estará obligada a no permitir la realización de detenciones que no estén justificadas.
      Se establecerá como norma que, en caso de que se haya realizado una detención errónea, el procurador que la hubiere sancionado, junto con los funcionarios del NKVD, serán responsables de dicha detención.
      4. Al efectuar la investigación, los órganos del NKVD estarán obligados a cumplir escrupulosamente todas las prescripciones del Código procesal penal.
      En particular:
      a) Todas las investigaciones deberán ultimarse dentro del plazo establecido por la ley;
      b) Los detenidos deberán ser interrogados en un plazo máximo de 24 horas después de su detención. Deberá levantarse acta de cada interrogatorio inmediatamente después de su realización, de conformidad con el artículo 128 del Código procesal penal (UPK), precisándose claramente el comienzo y el fin del interrogatorio.
      Al familiarizarse con las actas del interrogatorio, el procurador estará obligado a indicar este hecho por escrito, tomando nota de la hora, el día, el mes y el año;
      c) Los documentos, cartas y otros objetos requisados durante el registro domiciliar deberán sellarse inmediatamente en el lugar donde se haya efectuado el registro, de conformidad con el artículo 184 del Código procesal penal (UPK), y deberá realizarse un inventario escrito detallado de todos los materiales que hayan sido sellados.
      5. La Fiscalía estará obligada a cumplir escrupulosamente las prescripciones del Código procesal penal al llevar a cabo la supervisión de las investigaciones realizadas por el NKVD.
      Asimismo, los procuradores estarán obligados a verificar sistemáticamente el cumplimiento por los órganos encargados de la investigación de todas las normas y reglas establecidas por ley para la ejecución de investigaciones y de poner fin de inmediato a cualquier violación de dichas reglas. Deberán adoptarse medidas para garantizar la concesión al detenido de los derechos que le otorga la ley, etc.
      6. En relación con el esfuerzo de la función de supervisión de los procuradores y la responsabilidad que incumbe a la Fiscalía en la realización de los arrestos y la ejecución de las investigaciones por el NKVD, deberán recordarse los hechos siguientes:
      a) Todos los procuradores que ejecuten la supervisión de las investigaciones efectuadas por el NKVD y cuyas candidaturas hayan sido presentadas por los comités regionales, los comités territoriales y los comités centrales de los partidos comunistas nacionales que proceda, así como por el procurador de la URSS, deberán ser confirmados por el CC del VKP(b);
      b) Los comités de distrito, comités territoriales y los comités centrales de los partidos comunistas nacionales deberán verificar y presentar para su confirmación al CC del VKP(b), en un plazo de dos meses, las candidaturas de todos los procuradores dedicados a la supervisión de las investigaciones del NKVD;
      c) El camarada Vyshinsky, procurador de la URSS, deberá nombrar funcionarios del aparato central cuya trayectoria política haya sido verificada y cualificados profesionalmente para [emplearlos en] la supervisión de las investigaciones efectuadas por el aparato central del NKVD de la URSS. Deberá presentar sus nombres para confirmación al CC del VKP(b) en un plazo de 20 días.
      7. Las medidas propuestas por el NKVD de la URSS para ordenar la labor de investigación del NVD, tal como se establece en un decreto de 23 de octubre de 1938, deberán ser confirmadas. En particular, por la presente se aprueba la decisión del NKVD de crear órganos especiales de investigación en los departamentos operativos.
      Se atribuye especial importancia a la organización conveniente de la labor de investigación por el NKVD, por lo que el NKVD de la URSS estará obligado a encargarse del nombramiento de los investigadores en el centro y en las localidades periféricas, escogiendo a los mejores miembros del partido, que gocen de la mayor confianza política y posean las mejores cualificaciones profesionales, como se acreditará gracias a su trayectoria laboral.
      Se establecerá la norma de que todos los investigadores del NKVD, en el centro y en las localidades, deberán nombrarse exclusivamente por orden del comisario popular de Asuntos Internos en la URSS.
      El Consejo de Comisarios Populares de la URSS y el CC del VKP(b) señalan a la atención de todos los funcionarios del NKVD y la Fiscalía la necesidad de corregir con determinación las deficiencias mencionadas en la labor del NKVD y la Fiscalía y la extraordinaria importancia atribuida a la reorganización del trabajo de los órganos de investigación y de la Fiscalía.
      El Consejo de Comisarios Populares de la URSS y el CC de la VKP(b) advierten a todos los funcionarios del NKVD y de la Fiscalía de que la más mínima violación de las leyes soviéticas y de las directrices del partido y el gobierno por cualquier funcionario del NKVD y de la Fiscalía, con independencia de quién se trate, será castigada con sanciones judiciales severas.
      V. Molotov,
      Presidente del Consejo de Comisarios Populares
      I. Stalin,
      Secretario del Comité Central del VKP(b)
      17 de noviembre de 1938

(en la foto, parte de la primera página de la carta de dimisión de N. I. Yezhov, del 25 de noviembre de 1938)

sábado, 5 de mayo de 2012

El último ajedrez de Beria, primera parte (pospolo kutxa)

tomado de pospolo kutxa, 1. zenbakia (marzo-abril 2012 martxoa-apirila)


Zaria vostoka, sección de Beria elkartea (beriaelkartea@gmail.com)

El último ajedrez de Beria (primera parte)

      Oficialmente, el 5 de marzo de 1953 muere Iosif V. Stalin. Poco más de una hora antes, terminaba una sesión conjunta del Presidium del CC del Partido, el Consejo de Ministros y el Presidium del Soviet Supremo para afianzar el liderazgo de la Unión Soviética. Esta sesión será el comienzo de una lucha por el poder, que sobre cualquier disputa personal, es una lucha por la defensa del marxismo-leninismo contra el revisionismo emergente.
      La partida se jugará entre Lavrenti P. Beria y Nikita S. Jruschov, ante la expectación de la vieja guardia (Molotov, Kaganovich, Voroshilov...).

      I. La preparación del tablero y los primeros movimientos

      En esta sesión conjunta, Beria corona a su reina: el más fuerte de sus aliados, Malenkov, es nombrado por sugerencia suya presidente del Consejo de Ministros. Y éste a su vez, le propone como nuevo ministro de Asuntos Internos, con lo que Beria se hace con sus dos torres del tablero: el MVD (Ministerio para Asuntos Internos) y el MGB (Ministerio para la Seguridad Estatal), fusionados bajo su mando.
      Jruschov, sin embargo, empieza desde una mala posición. Tras la muerte de Stalin es reemplazado como primer secretario del Partido en Moscú. Para el comienzo de la partida, Malenkov se come a dos de sus peones del Secretariado, Brezhnev e Ignatov, mientras que incluye en el mismo a su protegido Shatalin. Además, Beria hace lo mismo con sus aliados en el MGB, su ex-jefe Ignatiev y Riumin, aunque el primero es nombrado secretario del CC; y mueve al Presidium a su camarada Bagirov como miembro candidato.
      La fuerza de los enfrentados es desigual. Ante varias disconformidades en el liderazgo, Malenkov hace una concesión de fuerzas, por lo que Jruschov se fortalece. Mientras que el primero abandona la dirección del Partido, el segundo es nombrado primer secretario del CC y se hace con una torre del tablero: el Secretariado; aunque tendrá que lidiar con Shatalin. Pero antes pierde a uno de sus peones, Aristov, jefe del departamento de órganos del CC.
      Los dos lados del tablero se han definido: el Gobierno (Beria, con Malenkov) y el Partido (Jruschov).
      Beria reorganiza sus fuerzas. Tras una purga en el MVD, nombra como su primer vice a uno de sus alfiles, B. Kobulov, al igual que a Kruglov y a Serov. En su Georgia natal, reestructura el gobierno de la república y el Partido. El nuevo Buró del CC estará compuesto por gente de su confianza, entre los que estarán uno de sus caballos, Dekanozov, y Mamulov, como sus representantes personales, además de que el primero estará al mando del MVD de la república y el segundo al frente del departamento de cuadros, es decir, será responsable de los nombramientos del Partido. En cuanto al gobierno de Georgia, Beria coloca al segundo de sus leales caballos, Bakradze, como nuevo presidente del Consejo de Ministros.
      La política de Beria sobre las nacionalidades pertenecientes a la Unión Soviética, contraria a la rusificación de las mismas, defenderá a las minoritarias y el funcionariado ruso de las distintas repúblicas empezará a ser sustituido por nativos. Georgia ya ha sido testigo del nuevo programa. Estos movimientos no preocupan a Jruschov hasta que Beria fija su mirada en Ucrania, su base de poder. El georgiano coloca a uno de sus peones, Meshik, para encabezar el MVD de la república, quien empieza a sustituir a sus subordinados. Jruschov pierde posiciones: uno de sus peones, Serdiuk, que encabeza el Partido en Lvov, es arrestado por negarse a cumplir las nuevas medidas nacionalistas; y poco después, el primer secretario de la república, Melnikov, dimitirá.
      La nueva situación de Ucrania será el detonante para que un peón revisionista avance sigilosamente hacia las fuerzas de Beria...

miércoles, 7 de marzo de 2012

Sobre el erróneo análisis de Martens sobre Beria y la muerte de Stalin

      Beria elkartea (beriaelkartea@gmail.com) nos envía este artículo, en relación al que escribimos en el 59º aniversario de la muerte de I. V. Stalin (La muerte de Stalin, ¿fallecimiento o asesinato?) hace dos días:


Sobre Lavrenti Beria
de Philip E. Panaggio (autor de Stalin y Yezhov: una perspectiva extra-paradigmática (Parte I))

Una Crítica a "Otra Visión de Stalin" de Ludo Martens
 
Los paradigmas totalitarios pueden demonizar a una cultura entera (como en el caso de la Unión Soviética), y/o exculpar a las masas populares dentro de una cultura (como en el caso de los Nazis).

El presente artículo ('Sobre Lavrenti Beria') hace referencia al libro de Ludo Martens "Otra Visión de Stalin". Es una crítica de la valoración que Martens hace sobre Beria. El resto del libro de Martens se apoya en los hechos empíricos conocidos. ¡Sin embargo, en el análisis de Lavrenti Beria, Ludo Martens no cuenta con hechos sino tan sólo con teorías y/o rumores o chismes, que es el tipo de material con el que los Kremlinológos han creado el paradigma totalitario de toda la sociedad soviética! ¿Por qué en este caso creyó Martens en dicho paradigma, y en concreto por qué creyó a Jruschov?

Curiosamente, Martens da por buenas todas las cosas que se "sabían" en Occidente acerca del "poder" que Beria detentaba -y luego Martens afirma que, hasta 4 meses después de que Stalin muriese, Beria no intentó hacerse con todo el poder. La "razón" de esto, según una inferencia bastante ilógica, fue la arrogancia de Beria. ¡Absurdo! Lo anterior sólo tiene sentido si se acepta el paradigma totalitario de la sociedad soviética, que ha demostrado ser un paradigma falso. Una deducción más lógica sería que Beria nunca consideró que hubiese ningún poder que tomar, y que no existía ningún desacuerdo importante entre él y sus compañeros. Consideremos esto: Beria tenía bajo su mando tanto el NKGB como el NKVD. Con todos los rumores y sospechas sobre la muerte de Stalin, fácilmente Beria podía haber hecho detener y ejecutar a sus "rivales". ¡Por lo tanto, también hay que preguntarse si hubo algún rumor o sospecha inmediatamente después de la muerte de Stalin! Indudablemente, si hubiera existido alguna sospecha hubiera llegado al NKVD, y el NKVD habría actuado en consecuencia; al menos, hubiera arrestado a las personas que encontraron a Stalin tendido en el suelo de su habitación, antes de su muerte.

Ahora bien, ¿realmente Stalin fue encontrado tendido en el suelo? ¿O se trata de otro rumor a posteriori? ¿Y por qué no eliminó Beria a sus rivales, aun 4 meses después de la muerte de Stalin? Porque al parecer no eran sus rivales, al contrario de lo que sugieren los paradigmistas totalitarios.

No puedo estar de acuerdo con los argumentos de Martens en contra de Beria, ya que eran los enemigos los que consideraban a Beria un enemigo, los enemigos que de hecho eran capitalistas y no comunistas, y que así lo demostraron. En cambio, sólo existen teorías y calumnias contra Beria a este respecto, basadas principalmente en el deseo expreso de Beria de volver durante un tiempo a un sistema tipo NEP después de la Segunda Guerra Mundial --por los mismos motivos que tuvo Lenin después de la Guerra Civil--, y también debido al deseo de Beria de mantener una relación amistosa con Occidente --el cual, después de todo, había sido un aliado en la Segunda Guerra Mundial.

Al dar por verdadera la imagen oficial de Beria, Martens cae de lleno en el mismo paradigma totalitario que su libro entero intenta desmontar.

Beria hizo un buen trabajo para Stalin; de hecho, un trabajo excelente, magnífico. Lejos de querer asesinar a Stalin, Beria hizo todo lo que estaba en sus manos --en contra de las órdenes de Stalin-- para tratar de impedir que Stalin anduviese por las zonas de tierra minadas durante el tiempo en que Stalin insistió en permanecer en Moscú durante la guerra. Stalin fácilmente podría haber sido asesinado: era esto lo que Beria trataba de prevenir. ¡Beria también tuvo muchas ocasiones para asesinar a Stalin y escapar del castigo!

Martens cita a Thaddeus Wittlin como fuente de datos sobre Beria. Ahora bien, ¿sabe Martens en qué medida Wittlin ha inventado escenas enteras en su libro sobre Beria? Wittlin sacó sus historias sobre Beria directamente de libros pornográficos; sus detalles sobre las actividades de Beria son tan escabrosos y espeluznantes, además de totalmente infundados, que sorprende mucho toparse con ellos en mitad de su enorme libro. Según Wittlin, Beria era un violador pederasta y un psicópata asesino de niñas, que recorría las calles de Moscú en un coche de cristales tintados a la caza y captura de víctimas. Esta historia de terror sobre Beria, el "vampiro del Kremlin", llegaría a ser ampliamente aceptada por los paradigmistas totalitarios. Pero no es más que pura invención, gráfica y espeluznante, y también pornografía pura. ¡Fantasía! Si Martens va a creer lo que Wittlin dice sobre Beria, ¿por qué no va a creer también lo que Robert Conquest dice sobre Stalin? [Ver Amy Knight, para una biografía objetiva de Beria escrita por un capitalista].

Los datos que Martens maneja sobre Abakumov y Beria no son correctos en este caso. Desde la creación de dos grupos, el MGB y el MVD, siendo el MVD el antiguo NKVD, hubo hostilidad entre ambos grupos. Ignatiev y Ryumen eran los hombres de Jruschev. Es posible, como Martens y todos los demás parecen creer, que Beria fuese "la única persona" capaz de eliminar a la guardia personal de Stalin poco antes de la muerte de éste, pero otros podrían haberlo hecho también. También es posible que Stalin dejara de confiar en su guardia personal y que ordenara su sustitución; ello estaría de acuerdo con la escuela de pensamiento de las "órdenes desde arriba". Pero en este caso se trataba de los guardias personales de Stalin, y éste estaba en su pleno derecho si los sustituía por otros. ¡Es imposible creer que Stalin no supiera que sus guardias de seguridad eran nuevos! ¡Stalin estaba bien de la vista!

El paradigma totalitario presenta una imagen dualista de Stalin: o bien es un genio diabólico, o bien es un idiota con muy pocas luces. Las personas que escriben con un fuerte deseo (emoción) de defender a Stalin y de desmontar el paradigma totalitario, a menudo caen de nuevo en el paradigma cuando intentan presentar a Stalin como un Santo y un Genio, o como una Víctima Engañada carente de toda culpabilidad. ¡Y éste es el tipo de personas que no quieren caer en un nuevo "culto a la personalidad" de Stalin! Pues eso es exactamente lo que consiguen con dicha actitud.

Pienso que nunca podremos saber qué ocurrió realmente al final, en la hora de la muerte de Stalin. Es posible que las personas más cercanas a Stalin pensaran que éste dormía cuando yacía enfermo o inconsciente. (Yo estaba en estado de coma, o inconsciente al menos, incapaz de ser despertado tras varias tentativas, y mi amigo más querido, alguien más cercano a mí de lo que nadie estaba de Stalin, pensó que yo 'dormía' y no quiso molestarme': ¡y esto fue un día después de que yo fuera arrollado por un coche que iba a 30 millas por hora, mientras esperaba ante un semáforo, helado de frío! ¡Mi amigo pensó que yo dormía! Trató de despertarme sólo unas veces y luego me dejó seguir "durmiendo". - Luego entonces es posible. Bueno, yo no estaba en el suelo. Estaba en mi propia cama.) Ahora bien, una vez más debemos preguntarnos: ¿realmente Stalin fue encontrado tendido en el suelo? ¿O, como se dijo antes, no será otro rumor a posteriori, diseñado para hacer que una muerte natural pareciera sospechosa? ¿Parecía Stalin tan enfermo como nos dicen? ¿O simplemente parecía dormido?

Pero he aquí el rompecabezas que ningún experto parece poder ver con claridad: que, de hecho, ninguno quiere ver. ¡¡La imagen presentada por todas las fuentes, tanto a favor como en contra, muestra a los empleados más cercanos, veteranos y de más confianza de Stalin, con miedo a entrar en su habitación!! ¿¿POR QUÉ?? El relato de Rybin ("Al lado de Stalin") no es mejor, en la medida en que considera a Stalin como a San José, a la vez que es incapaz de entender que sus inferencias conducen a pensar que el personal de Stalin estaba tan aterrorizado que ni siquiera se atrevían a llamar a la puerta de Stalin cuando tenían que hacerlo. ¿Esperaron durante horas, aunque todos pensaron que algo iba mal cuando Stalin no salió de su habitación a la hora acostumbrada? ¿O es que retrospectivamente "se acordaron" de haber pensado que algo iba mal después de que realmente supieran que algo iba mal, y después de que ellos mismos se convirtieran en sospechosos?

¿Por qué no llamaron los criados, y por qué no entraron en el cuarto de Stalin? Nadie ha parecido tener en cuenta estos datos iniciales durante el día fatal. Mucho antes de que Beria se presentara en la dacha y viera a Stalin durmiendo en un sofá (algo muy habitual en Stalin), ¿por qué no llamaron al médico? ¡Supuestamente, los criados lo encontraron en el suelo! ¡Pero más tarde Beria no vio a Stalin tendido en el suelo, sino que lo vio sobre un sofá, y además parecía dormido! ¡Lo anterior, en cualquier investigación realizada en los EEUU, aun en el municipio más provinciano, incriminaría a las personas que se encontraban en el lugar de los hechos mucho antes de que Beria o los demás fueran llamados, si hubiera existido alguna sospecha!

No me gusta --y por lo tanto soy muy crítico al respecto-- la tendencia de la gente a descalificar a sus propios jefes de policía electos (aunque descalifiquen a J. E. Hoover por "hacer un buen trabajo" contra los comunistas -¡él fue nombrado para hacer eso! ¿De qué lo culpan?¡) El desplazamiento de la culpa, la tendencia a crear chivos expiatorios, y la mentalidad de que "quien lo nombró no es el responsable", es la misma vieja exculpación característica del culto a la personalidad que autores como Martens afirman que no existe! Que las personas allí presentes, que conocían a la perfección los hábitos de Stalin, no entrasen en su habitación cuando pensaban que algo "iba mal", resulta sumamente sospechoso. ¡Stalin no era conocido por ser rudo o déspota con sus empleados y con la gente en general, sino todo lo contrario! (De hecho, agradecía mucho las visitas de amigos y familiares, como dan fe muchos informes, y como escribió su hija Svetlana). Supuestamente, ¿los criados no podían llamar a su puerta? ¿POR QUÉ NO?

Si hay algo que huele mal en el asunto de la muerte de Stalin, dudo que la respuesta se encuentre centrándose en "los sospechosos obvios" y utilizando las teorías que los convierten en "sospechosos obvios" a posteriori, sobre todo empleando el mismo anticuado paradigma totalitario. A este respecto, todos parecen tener una agenda política para inventarse a los sospechosos, cuando de hecho los verdaderos sospechosos están justo allí, estuvieron allí todo el tiempo, y se olvidaron de hacer una maldita cosa, como era llamar a un médico cuando encontraron a Stalin tendido en el suelo. En cualquier tribunal de justicia de los EEUU, los criados o las personas presentes en aquel momento habrían sido acusados, al menos, de una negligencia grave o de una "indiferencia criminal" ante la muerte de Stalin. (Según la ley estadounidense, si encuentro a una persona con la que vivo tendida en una cama, y esa persona aparentemente no respira y yo soy incapaz de despertarla, entonces, si tengo una sospecha razonable de que la persona necesita asistencia médica y no hago nada, puedo ser acusado de homicidio).

Leyendo la obra de Martens, y aquí pienso que Martens también se equivoca por completo, parece como si nadie hubiese muerto nunca en la URSS excepto por alguna intriga política. ¡En la URSS también existía la muerte natural! ¡Injuriar a Beria de la manera en que lo hace Martens, después de tantos años de servicio leal, no es diferente de lo que Trotsky dijo contra Stalin, extendiendo el rumor de que Stalin había envenenado a Lenin! Pienso que el análisis de Beria desentona completamente del resto del libro de Martens; no se trata de un análisis político, sino de una teoría sin fundamento y casi de una difamación. También es muy posible que Stalin hubiera fallecido independientemente de lo que se hubiera hecho por él. ¡Después de todo, la hemorragia cerebral no es un resfriado común!

En cuanto a las personas que llegaron a los EEUU procedentes de la Unión Soviética, ¿qué podemos esperar que dijeran? ¿Que la URSS era una maravilla? Todo lo que conseguimos leer al respecto son cosas escritas por enemigos o por espías desertores (algunos de los cuales eran agentes dobles, para empezar). El hecho es que Jruschov impuso un régimen autoritario, y que las cosas empeoraron mucho para la economía y el bienestar del pueblo después de que Jruschov llegara al poder. En cambio, muchas personas (que no escriben libros sobre esto) a las que conocí personalmente y que vivieron/trabajaron en los años 1930 en la URSS de Stalin, y que luego acabaron viviendo/trabajando en los EEUU durante los años 1950, decían que en todos los aspectos se sentían exactamente igual en la URSS de Stalin que en los EEUU, salvando algunas diferencias menores acerca de cómo se despachaban los asuntos económicos.

El modelo totalitario sobre la era soviética de Stalin es notablemente insidioso y muy difícil de superar. Incluso los "revisionistas" lo usan, ambos bandos lo usan y ni siquiera se dan cuenta de que lo emplean: por ejemplo, cuando afirman que los criados estaban demasiado asustados para llamar a la puerta de Stalin, aunque Stalin fuera un tipo muy amable y correcto con sus empleados; o cuando sostienen que Beria deseaba obviamente dominar el país, pero no lo hizo --cuando estaba en la cumbre de su poder-- por alguna razón inexplicada y misteriosa. Todo esto forma aún parte del paradigma totalitario.