domingo, 13 de mayo de 2012

Argala, sobre la violencia popular (pospolo kutxa)

tomado de pospolo kutxa, 1. zenbakia (marzo-abril 2012 martxoa-apirila)


Atzoko iraultzaileen hitzak

Argala, sobre la violencia popular

      “Condenar cualquier tipo de violencia popular es una brutal necedad y una muestra clara de incapacidad (por parte de quien la condena) para salirse de las perspectivas ideológicas de la clase explotadora. Los pueblos no practican la violencia por gusto de hacerlo sino impulsados por la acuciante necesidad de adquirir un derecho humano: el derecho a la libertad en las relaciones sociales. La violencia popular es siempre defensiva frente a la violencia institucionalizada de la clase explotadora, y por lo tanto completamente legítima.”

José Miguel Beñaran Ordeñana Argala
(1949-1978)


Lopez Zabaleguiren altxamendu foruzalea (pospolo kutxa)

tomado de pospolo kutxa, 1. zenbakia (marzo-abril 2012 martxoa-apirila)


Bizargorriren txokoa, sección de Bizargorriren liburuak

Lopez Zabaleguiren altxamendu foruzalea

      1876ko karlisten porrotaren ondoren, Bizkaia, Gipuzkoa eta Arabako Foruak indargabetu ziren. Naparrak, aldiz, arrisku berdinean zeuden, dagoeneko 1841ean (Lehenengo Karlistadaren ondoren) nahiko eraldatuak zeudenak. Hainbat altxamendu eta gerrateren ondoren, azkenean espainiar liberalismoa ongi finkatuta zegoen, eta bere botere osoa erabiltzeko ez zuen arazorik izango.
      1893ko martxoaren 10ean, Sagasta liberalaren Ogasun ministru zen German Gamazo-k lege-proiektu berri bat aurkeztu zuen, non napar Foruen indargabetzea proposatzen zuen Erreinuko beste probintzien neurri ekonomiko berberak ezartzeko. Egun berberean, prentsa foruzalea honen aurka jo zuen, eta hemendik aurrera hainbat mobilizazio aurrera eraman ziren (jardunaldi desberdinak, manifestazioak, sinaduren bilketak...), Gamazada bezala ezagutuko zena; Euskal Herriaren nazio aldarrikapenean, lehen herri mugimendu bezala jo dezakeguna. Baina urte bat baino hilabete batzuk gehiago iraun zuen Gamazada honetan egon zen altxamendu armatu bakarra nabarmendu nahi dugu.
      Ekaineko 1. eta 2. egunen arteko gauan, Infanta Isabel gotorlekuko (Obanos eta Gares-en artean) Jose Lopez Zabalegui sarjentuak eta Antero Señorena zibilak, beste bi soldadurekin, Obanos-eko bi bizilagunekin eta Gares-eko beste batekin partida bat antolatu zuten, armatu orduko ''¡Vivan los Fueros!''-en oihuan mendira jo zuena.
      Guardia Zibila eta Iruñeko soldaduak hauen atzean zebilen bitartean, Obanos eta Gares-eko alkateak ekintza honekiko bere deusestapena jakinarazi zuten, napar Aldundiak gero egingo zuen bezala, gehiengoaren sentipenaren aurka zihoan gertakari isolatu bat bezala aurkeztuz. Karlismoak berak, borroka armatuari uko egin zion azkeneko porrotaren geroztik, soilik politikan arituz.
      Altxamenduko foruzaleek zer egin ez zekiten. Azkenean, Lopez Zabalegui sarjentua eta Obaneseko bi bizilagunak ez ezik, beste guztiak entregatu ziren. Biziarteko kartzela-zigorra ezarri zieten, geroago kenduko zietena F. Eseverri-ri (napar Aldundiko presidenteordea) esker. Beste hiruek, aldiz, Estatu frantsesera heltzea lortu zuten. Ekainean, gutu bat bidali zuten Baionatik, non bere damutasuna adierazten zuten.
      Partida osoaren jarrera ikusiz, bere heroitasun foruzalea zalantzan jarri daiteke, adoretsua izan bazen ere. Baina Rafael Zabalegui-k kontatu zigun bezala, Lopez Zabalegui-ren lehengusu zenaren biloba, mendira jo aurretik edan zuten ardo guztia ausardia horretan lagundu omen zien.
      Izan ere, Zabalegui-ren aitonak sarjentu foruzalea Artazu-n ezkutatu zuen bi egunez, zerrientzako txoko batean, eskailera batzuen azpian; gero muga zeharka zezan.
      Hau da Gamazada-n napar Foruak defendatzera armaz atera zirenen istorioa, garaiko instituzioen deuseztapenarekin; eta hain bukaera zorigaitza izan zutenak.
      Urte hartan, Sabino Arana Goiri-k, bere Larrazabaleko Hitzaldi famatuaren ondoren, Lopez Zabalegui sarjentua laguntzeko diru-laguntza eskatu zuen.
      Azkenean, napar Foruen aurkako lege-proiektua onartu bazen ere, Gamazo-ren dimisioarekin desargertu zen.


      Traducción al castellano realizada para Rafael Zabalegui, descendiente del sargento fuerista López Zabalegui y colaborador en este artículo:

      Tras la derrota carlista de 1876, se abolieron los Fueros de Bizkaia, Gipuzkoa y Araba. Los navarros, que ya había sido reformados en 1841 (tras la Primera Guerra Carlista) corrían el mismo peligro. Después de todos los levantamientos y guerras, el liberalismo español por fin estaba bien asentado, y no tendría ningún problema para hacer uso de todo su poder.
      El 10 de marzo de 1893, Germán Gamazo, el ministro de Hacienda del liberal Sagasta, presentó un nuevo proyecto de ley, donde se proponía la abolición de los Fueros navarros para aplicar las mismas medidas económicas que en el resto de provincias del Reino. El mismo día, la prensa fuerista se le enfrentó, y a partir de entonces se llevaron a cabo distintas movilizaciones (diferentes eventos, manifestaciones, recogidas de firmas...), lo que se conocería como la Gamazada; lo que podemos tomar como el primer movimiento popular por la proclama nacional de Euskal Herria. Pero en esta Gamazada que duró unos pocos meses más que un año, queremos destacar el único levantamiento armado que hubo.
      La noche del 1 al 2 de junio, el sargento del fuerte Infanta Isabel (entre Obanos y Gares) José López Zabalegui y el civil Antero Señorena formaron una partida con otros dos soldados, dos vecinos de Obanos y uno de Gares, que tras armarse se echaron al monte al grito de ''¡Vivan los Fueros!''.
      Mientras la Guardia Civil y los soldados de Iruña salían en su busca, los alcaldes de Obanos y Gares hicieron público su rechazo al respecto, tal como haría después la Diputación navarra, presentándolo como un hecho aislado que iba en contra del sentimiento de la mayoría. El mismo carlismo había rechazado la lucha armada tras su última derrota, dedicándose únicamente a la política.
      Los fueristas del levantamiento no sabían que hacer. A excepción del sargento López Zabalegui y los dos vecinos de Obanos, todos los demás se entregaron. Fueron condenados a cadena perpetua, condena que se les retiró gracias a la insistencia de F. Eseverri, vicepresidente de la Diputación navarra. Los otros tres, en cambio, consiguieron llegar al Estado francés. En junio, enviaron desde Baiona una carta en la que mostraba su arrepentimiento.
      Viendo la actitud de toda la partida, se puede dudar sobre su heroicidad fuerista, aunque fue valiente. Pero tal como nos contó Rafael Zabalegui, nieto del primo de López Zabalegui, todo el vino que se bebieron antes de echarse al monte pudo ayudarles en esa bravura.
      De hecho, el abuelo de Zabalegui escondió al sargento en Artazu durante dos días, en un rincón para cerdos, debajo de unas escaleras; para que más tarde cruzara la muga.
      Ésta es la historia de quienes se levantaron en armas para defender los Fueros navarros en la Gamazada, con el rechazo de las instituciones de la época; y que tan desgraciado final tuvieron.
      Ese año, Sabino Arana Goiri, tras su famoso Discurso de Larrazabal, pidió ayuda económica para ayudar al sargento López Zabalegui.
      Al final, el proyecto de ley en contra de los Fueros navarros fue aprobado, aunque desapareció con la dimisión de Gamazo.

sábado, 12 de mayo de 2012

Constitución soviética de 1936 (Capítulo IX)

Capítulo IX. TRIBUNALES Y PROCURATURA

Artículo 102.-- La Justicia es administrada en la URSS por el Tribunal Supremo de la URSS, los Tribunales Supremos de las repúblicas federadas, los tribunales de los territorios y regiones, de las repúblicas autónomas, regiones autónomas y comarcas, los tribunales especiales de la URSS, instituidos por acuerdo del Soviet Supremo de la URSS, y los tribunales populares.
Artículo 103.-- Las causas se ven en todos los tribunales con participación de jurados populares, salvo en los casos previstos especialmente por la ley.
Artículo 104.-- El máximo órgano judicial es el Tribunal Supremo de la URSS. Está encargado de vigilar la actuación de los órganos de justicia de la URSS y de las repúblicas federadas, en los límites establecidos por la ley.
Artículo 105.-- El Tribunal Supremo de la URSS lo elige el Soviet Supremo de la URSS por un plazo de cinco años.
Forman parte del Tribunal Supremo de la URSS, en virtud de su propio cargo, los Presidentes de los Tribunales Supremos de las repúblicas federadas.
Artículo 106.-- Los Tribunales Supremos de las repúblicas federadas los eligen los Soviets Supremos de las mismas por un plazo de cinco años.
Artículo 107.-- Los Tribunales Supremos de las repúblicas autónomas los eligen los Soviets Supremos de las mismas por un plazo de cinco años.
Artículo 108.-- Los tribunales de los territorios y regiones, de las regiones autónomas y de las comarcas los eligen los Soviets de diputados de los trabajadores de los territorios, regiones o comarcas, o bien los Soviets de diputados de los trabajadores de las regiones autónomas, por un plazo de cinco años.
Artículo 109.-- Los jueces populares de los tribunales populares distritales (urbanos) los eligen los ciudadanos de cada distrito (ciudad), por un plazo de cinco años, mediante sufragio universal, igual, directo y secreto. Los jurados populares de los tribunales populares distritales (urbanos) los eligen, por un plazo de dos años, los obreros, empleados y campesinos, en asambleas generales, celebradas en los lugares de trabajo o de vivienda, y los militares, en las unidades militares.
Artículo 110.-- La Justicia se administra en la lengua de la república federada o autónoma o de la región autónoma, asegurando a quienes no hablen dicha lengua el conocimiento pleno de los documentos de la causa por medio de un intérprete, así como el derecho de uso de la palabra ante el tribunal en su lengua materna.
Artículo 111.-- La vista de las causas en todos los tribunales de la URSS es pública, siempre que la ley no disponga lo contrario, garantizándose al acusado el derecho de defensa.
Artículo 112.-- Los jueces son independientes y sólo se subordinan a la ley.
Artículo 113.-- La vigilancia máxima del cumplimiento exacto de las leyes por todos los Ministerios e instituciones dependientes de ellos, así como por los funcionarios públicos y los ciudadanos de la URSS, incumbe al Fiscal General de la URSS.
Artículo 114.-- El Fiscal General de la URSS lo designa el Soviet Supremo de la URSS por un plazo de siete años.
Artículo 115.-- Los fiscales de las repúblicas, de los territorios y de las regiones, así como los de las repúblicas autónomas y regiones autónomas, los designa el Fiscal General de la URSS por un plazo de cinco años.
Artículo 116.-- Los fiscales de las comarcas, de los distritos y de las ciudades los designan los fiscales de las repúblicas federadas por un plazo de cinco años, debiendo ser ratificados por el Fiscal General de la URSS.
Artículo 117.-- Los órganos de la Procuratura son independientes de todo órgano local en el ejercicio de sus funciones, subordinándose únicamente al Fiscal General de la URSS.

Carteles soviéticos


      Os dejamos el enlace a una colección de carteles soviéticos que abarca diversos temas como las elecciones, la lucha contra el alcoholismo o las Olimpiadas de Moscú de 1980:



viernes, 11 de mayo de 2012

Bill Bland sobre el revisionismo coreano (quinta parte)

(LAS FACETAS REVISIONISTAS DEL KIMILSUNGISMO)

La transición a la etapa de la revolución socialista

El marxismo-leninismo mantiene que, en la transición de la etapa nacional-democrática del proceso revolucionario a la etapa socialista

” … el proletariado deja a un lado a la burguesía nacional”. (Iosif V. Stalin: ‘Cuestiones de la Revolución china’, en: ‘Obras’, volumen 9; Moscú; 1954; p. 225).

En violación de este principio marxista-leninista, el kimilsungismo mantiene que la transición a la etapa socialista del proceso revolucionario puede llevarse aunque en alianza continua con la burguesía nacional:

“Los empresarios y comerciantes de nuestro país son compañeros de viaje … no sólo en llevar a cabo la revolución democrática sino también en la construcción socialista”. (Kim Il Sung: ‘Sobre las tareas inmediatas del poder popular en la construcción socialista’, en: ‘Obras escogidas’, volumen 2; Pyongyang; 1975; p. 37).

“Desde el principio, nuestra política en lo que respecta a la burguesía nacional no era sólo para llevar a cabo la revolución democrática antiimperialista y antifeudal junto con ellos, sino también para llevarlos con nosotros a una sociedad socialista, comunista”. (Kim Il Sung: ‘Vamos a seguir fortaleciendo el sistema socialista de nuestro país’, en: ‘Obras escogidas’, volumen 6; Pyongyang; 1975; p. 317).

“Los capitalistas nacionales … salieron en apoyo de la línea del Partido de la revolución socialista”. (‘Transformación socialista del Comercio Privado y la Industria en Corea’; Pyongyang; 1977; p. 20).

jueves, 10 de mayo de 2012

¡Honor y gloria a los combatientes contra el fascismo!

¡Por el Día de la Victoria, por el fin de la Gran Guerra Patria y la victoria sobre el fascismo!

      En el día de ayer, hace 65 años, el mariscal Wilhem Keitel firmó la rendición incondicional del nazismo ante el mariscal del Ejército Rojo de la URSS, Georgi K. Zhukov.
      Tras cuatro años de dura guerra, en la que los soviéticos lucharon sin cesar contra el fascismo europeo, pobremente acompañados de las vacilantes potencias democrático-burguesas (Francia, Inglaterra...) y los precavidos Estados Unidos, que entraron en guerra cuando el Ejército Rojo avanzaba victorioso hacia Alemania para detenerle desde el oeste, pues temían que toda Europa fuera liberada por su verdadero enemigo: el comunismo.
      Por nuestra parte, celebramos una cena en Donostia con nuestros vecinos de las ex-repúblicas soviéticas para conmemorar este día, brindando con vodka por los valientes combatientes antifascistas de la Gran Guerra Patria; en un bar que decoramos con banderas soviéticas y una colección de carteles soviéticos homenajeando esta fecha.

gar kolektiboa

martes, 8 de mayo de 2012

''Por qué nos separamos de la IV Internacional (tercera parte)

PEQUEÑA BURGUESÍA Y FRACCIONALISMO

      La composición de clase de la IV se puede medir con facilidad por la composición y orientación política de sus dos partidos más numerosos: el Socialist Warker's Party (SWR Partido Socialista de los Trabajadores) norteamericano y la Liga Comunista de Francia (LCF).

      El SWP es un partido que cuenta en sus filas con algunos miles de militantes de origen pequeño-burgués, intelectuales, profesionales y estudiantes. Su vinculación a la clase obrera es escasa o nula y su actividad principal se desarrolla en los círculos intelectuales y en los movimientos "marginales", como el movimiento de liberación femenina. Constituyen desde hace muchos años el ala derecha de la Internacional. Por otra parte, no deja de ser significativo en sí el hecho de que el Partido más fuerte de la Internacional se haya desarrollado en el país mas reaccionario del mundo, mientras sus fuerzas son insignificantes en todos los países coloniales y dependientes.

      La LCF es una organización de alrededor de 2.300 miembros, un 10 por ciento de ellos obreros, otro 20 por ciento empleados o profesionales y el 70 por ciento estudiantes. Su única intervención importante en !a lucha de clases en Francia se registró en las movilizaciones de 1968.

      Un sector de la dirección de este Partido es precisamente el que desarrolló contra nuestra organización un trabajo fraccional en 1971 y 1972. Sobre esta última cuestión no nos extenderemos aquí, puesto que ya hemos publicado un folleto informativo sobre el tema.

      Baste señalar que éste culminó con la formación del grupo que actualmente trata de usurpar e! nombre de nuestro Partido y del Ejército Revolucionario del Pueblo, añadiéndoles el aditamento "Fracción Roja".

      Más importante es tratar aquí las profundas diferencias ideológicas que reflejan el carácter pequeño-burgués de la IV Internacional y constituyen el trasfondo de las actividades contra nuestro Partido, al mismo tiempo que marcan la imposibilidad de continuar trabajando por la construcción de una organización proletaria revolucionaria internacional en el marco de la Cuarta.

      A) DEFINICIÓN IDEOLÓGICA

      Para nosotros el socialismo científico, la teoría revolucionaria del proletariado, ha sido elaborada en lo fundamental por Marx y Engels. Lenin ha realizado a esta teoría aporres esenciales, especialmente la teoría científica del partido revolucionario, que justifican plenamente la designación del socialismo científico como marxismo-leninismo.

      MaoTsé-Tung, Ho-Chi-Minh, Giap, Le Duan, KÍm-II-Sung, Fidel Castro y el Che Guevara han realizado grandes aportes al marxismo-leninismo, en el curso de su experiencia como dirigentes de la revolución en sus países, sobre todo en lo que hace a la teoría de la guerra revolucionaria y a la construcción del socialismo. León Trotsky, también ha hecho aporres valiosos, especialmente la teoría de la revolución permanente y la caracterización de la burocracia y del fascismo. Otros aportes menores podemos encontrar en Antonio Gramsci y otros y en todos los que con aciertos y errores han luchado y luchamos por el triunfo de la revolución socialista. Pero ninguno de estos aportes justifica ya el cambio de designación a la teoría científica de la clase obrera.

      Esta no es una mera cuestión de nombres, sino que la IV Internacional, al sostener que el trotskysmo "es el leninismo de nuestro tiempo", desvaloriza los aportes de otros revolucionarios y maneja el pensamiento de Trotsky en bloque, negando sus errores. Carecen así de orientaciones correctas para una serie de cuestiones, especialmente aquellas relacionadas con la lucha armada.

      B) CARACTERIZACIÓN DE LOS REVOLUCIONARIOS VIETNAMITAS Y CUBANOS

      La IV niega el carácter de verdaderos y completos partidos marxista-leninistas a los compañeros vietnamitas y cubanos. Nuestros fraccionistas llegaron al extremo de caracterizarlos como "partidos de base amplia" al estilo del Partido Socialdemócrata Alemán (!), mientras ponían como modelo de construcción de partido en nuestro tiempo a la Liga Comunista de Francia. Esto es evidentemente desconocer el abecé del marxismo, que basa en la práctica toda caracterización. Y a nadie puede caber duda alguna sobre lo que vietnamitas y cubanos han hecho en el terreno de la práctica revolucionaria.

lunes, 7 de mayo de 2012

Bill Bland sobre el revisionismo coreano (cuarta parte)

LAS FACETAS REVISIONISTAS DEL KIMILSUNGISMO

Las facetas revisionistas del kimilsungismo se refieren al período de transición a la revolución socialista, y a la revolución socialista en sí.

La cuestión de la dictadura del proletariado

De acuerdo con el marxismo-leninismo, el socialismo puede ser construido sólo a través del establecimiento de la dictadura del proletariado.

“Entre la sociedad capitalista y comunista se encuentra el periodo de transformación revolucionario de la una a la otra. Para que corresponda un periodo de transición política, en el que el Estado no puede ser otro que la dictadura revolucionaria del proletariado”. (‘Programa de la Internacional Comunista’, en: Jane Degras (Ed.): ‘La Internacional Comunista: 1919-1943; Documentos’, volumen 2; Londres; 1971; p. 490).

“La revolución será incapaz de aplastar la resistencia de la burguesía, de mantener su victoria y de impulsarla a la victoria final del socialismo a menos que, en cierta etapa de su desarrollo, se cree un órgano especial en la forma de la dictadura del proletariado como su pilar principal”. (Iosif V. Stalin ‘Fundamentos del leninismo’, en: ‘Obras’, volumen 6; Moscú: 1963; p. 112).

De acuerdo con el kimilsungismo, sin embargo, la dictadura del proletariado es innecesaria en un país de tipo colonial como Corea:

“La democracia que aspiramos es fundamentalmente diferente de la de los países capitalistas occidentales, ni es una copia servil de ésta en un país socialista … La nuestra es un nuevo tipo de democracia más adaptado a la realidad de Corea”. (Kim Il Sung: “Sobre la democracia progresiva’, en: ‘Obras’, volumen 1; Pyongyang; 1980; p. 257).

“El establecimiento del poder de la dictadura del proletariado por la fuerza fue seguido como último recurso en algunos países, … En la mitad norte (de Corea — Ed.) … esto no era necesario”. (Baik Bong: ‘Kim Il Sung: Biografía’, volumen 2; Beirut; 1973; p. 176).

En consecuencia, la República Popular Democrática de Corea, establecida en Corea del Norte en septiembre de 1948, fue oficialmente descrita como un Estado basado en la dictadura conjunta de varias clases, incluyendo los capitalistas nacionales:

“Una República Popular Democrática … debe ser construida por la formación de un frente unido democrático … que abrace … incluso a los capitalistas nacionales”. (Kim Il Sung: ‘Sobre la construcción de la Nueva Corea y del Frente Unido Nacional’, en: ‘Obras’, volumen 1; Pyongyang; 1980: p. 298).

De acuerdo con el marxismo-leninismo, la dictadura del proletariado es un Estado en el que el proletariado solo tiene todo el poder, y no comparte el poder con otras clases:

“La clase que tomó el poder político lo hizo con el conocimiento de que lo estaba haciendo solo. Eso es intrínseco en el concepto de la dictadura del proletariado. Esto tiene sentido sólo cuando una clase sabe que está tomando el poder solo”. (Vladimir I. Lenin: Discurso pronunciado en el Congreso de trabajadores del Transporte de todas las Rusias, en: ‘Obras completas’, volumen 32; Moscú; 1965; p. 273-74).

“La clase de los proletarios … no comparte y no puede compartir el poder con otras clases”, (Iosif V. Stalin: ‘Cuestiones del leninismo’, en: ‘Obras’, volumen 8; Moscú; 1954; p. 27).

Sin embargo, en violación de estos principios marxistas-leninistas, en 1958 el liderazgo del PTC presentaba este Estado como de la dictadura conjunta de varias clases, incluyendo la burguesía nacional, como ‘perteneciente a la categoría de la dictadura del proletariado’:

“Algunas personas dicen que nuestro poder popular no es uno que ejerza la dictadura del proletariado porque está basado en un frente unido. Esta es una visión completamente errónea. Hoy en día nuestro poder popular es un poder estatal que pertenece a la dictadura del proletariado”. (Kim Il Sung: ‘Para la inplantación exitosa del primer Plan Quinquenal’, en: ‘Obras’, volumen 12; Pyongyang; 1983; p. 115).

domingo, 6 de mayo de 2012

''Por qué nos separamos de la IV Internacional'' (segunda parte)

EL SURGIMIENTO DE LA IV INTERNACIONAL

      Después de su expulsión de la Unión Soviética en 1929, León Trotsky comenzó a dar forma internacional a la oposición que venía desarrollando contra el stalinismo.

      A esta tarea desarrollada por el gran luchador revolucionario, corresponde atribuirle el mérito de haber mantenido vivas las banderas leninistas del internacionalismo revolucionario y de la democracia proletaria, de haber desarrollado una crítica consecuente y generalmente acertada de los graves errores del stalinismo que contribuyeron a la frustración de la Revolución en Europa y de haber tratado tesoneramente de construir una nueva vanguardia proletaria. Pero también cabe señalar en ella un error capital; que contribuye decisivamente a la frustración de ese proyecto de desarrollar una nueva vanguardia revolucionaria a escala mundial.

      León Trotsky, aferrado a las tradiciones revolucionarias del marxismo en Europa, no advirtió todo el profundo sentido de la definición de Lenin, acerca de que "la cadena imperialista se rompe por su eslabón más débil" y no sacó todas las consecuencias de su propia teoría de la Revolución Permanente. No comprendió, en suma, que el eje de la revolución mundial se había desplazado a los países coloniales y dependientes.

      No comprendió que, mientras en Europa la Revolución se estancaba y retrocedía, en Asia, en cambio, continuaba en vigoroso ascenso, dirigida por partidos y hombres que, a pesar de militar formalmente en la III Internacional Stalinista, supieron mantener viva la teoría y la práctica del marxismo-leninismo, construir sólidas organizaciones proletarias de vanguardia, y ponerse a la cabeza de las masas oprimidas de sus países y conducirlas finalmente a la victoria sobre el capitalismo imperialista.

      Sus discípulos chinos, por ejemplo, llamaron varias veces su atención sobre la correcta dirección de la guerra revolucionaria por Mao Tsé-Tung, apoyada sobre las masas campesinas oprimidas. Pero Trotsky lo esperaba todo de los obreros urbanos y desconfiaba de los ejércitos campesinos dirigidos por el Partido Comunista Chino.

      En Vietnam, existió un partido trotskysta, relativamente fuerte y prestigiado entre las masas, que en 1936 concurrió a elecciones en Frente Único con el Partido Comunista Indochino. Sin embargo, poco después se produce la ruptura y los trotskystas vietnamitas llegaron a enfrentarse abiertamente con el Partido de Ho-Chi-Minh justamente cuando éste comienza a desarrollar la guerrilla.

      Trotsky apenas prestó atención a estos importantes hechos, mientras dedicaba un tiempo desmedido a las pequeñas disputas y problemas de sus partidarios europeos, especialmente franceses.

      "Los grupos minúsculos que no pueden ligarse a ningún movimiento de masas no tardan en ser presa de la frustración. No importa cuánta inteligencia y vigor puedan poseer, si no encuentran aplicación práctica para una y otra cosa están condenados a malgastar su fuerza en disputas escolásticas e intensas animosidades personales que desembocan en interminables escisiones y anatemas mutuos. Una cierta dosis de tales riñas entre sectas ha caracterizado, por supuesto, el progreso de todo movimiento revolucionario. Pero lo que distingue al movimiento vital de la secta árida es que el primero encuentra a tiempo, y la segunda no, la saludable transición de las disputas y las escisiones a la auténtica acción política de masas."

      "Las disensiones similares a ésta, en las que prácticamente es imposible separar lo personal de lo político, vinieron a ser una dolencia crónica de la mayoría, si no de la totalidad de los grupos trotskystas; el ejemplo francés fue infeccioso porque, aparte de otras razones. París era ahora el centro del trotskysmo internacional. Las personalidades, por regla general, tenían tan poco peso, los motivos de disensión eran tan insignificantes y las disputas tan tediosas, que ni siquiera la participación de Trotsky les confieren suficiente importancia para que merezcan un lugar en su biografía".[2]

      El principal biógrafo de Trotsky refleja así, con toda precisión, las características del trotskysmo en la época de su surgimiento y que constituiría en él un mal endémico. Lo que le falta precisar a Deutscher, aunque se desprende claramente de sus palabras, es la raíz de clase de estas características.

      Ellas constituyen una manifestación clarísima del individualismo pequeño-burgués, propio de los intelectuales revolucionarios no proletarizados por el desarrollo del partido. Por esta razón encontramos, como señala acertadamente Deucscher, tales características en los comienzos de codo movimiento revolucionario, cuando los intelectuales constituyen la mayoría o la totalidad de la militancia.

      Pero cuando la vanguardia obrera penetra en sus filas, imprimiéndole su sello de clase, la organización y sus componentes no obreros se proletarizan y se produce la "saludable transición a la acción política de masas".

      El trotskysmo no pudo concretar tal transición por las razones ames apuntadas. Mientras Trotsky concentraba sus esfuerzos en Europa y "tales fruslerías devoraban gran parte de su tiempo y de sus nervios", en China, en Vietnam, en Corea, las masas se batían firmemente contra el imperialismo, forjando en la guerra sus organizaciones proletarias. ¡Cuánto más útil hubiera sido allí el aporte de Trotsky, su invalorable experiencia, atesorada en años de militancia revolucionaria, templada en la Revolución de Octubre y la Guerra Civil!

      Así, agobiado por el triple peso del retroceso de las masas en Europa, la persecución stalinista y sus propios errores, el trotskysmo siguió desarrollándose al margen de la práctica real de la lucha de clases.

      Y en esas circunstancias surge, precisamente, la IV Internacional, fundada en 1938. Dejemos hablar otra vez a Deutscher:

      "Durante todo el verano de 1938 Trotsky se mantuvo ocupado en la preparación del 'Proyecto del Programa' y de las resoluciones para el 'Congreso Constituyente' de la Internacional. En realidad éste fue sólo una pequeña conferencia de trotskistas celebrada en la casa de Alfred Rosiner en Perigny, una aldea cercana a París, el 3 de setiembre de 1938. Estuvieron presentes 21 delegados que decían representar a las organizaciones de 11 países."

      "Naville rindió el 'informe sobre los progresos realizados' que debían justificar la decisión de los organizadores en el sentido de proclamar la fundación de la Cuarta Internacional. Sin proponérselo, sin embargo, Naville reveló que la Internacional era poco más que una ficción: ninguno de sus llamados Ejecutivos y Burós Internacionales había sido capaz de trabajar durante los últimos años. Las 'secciones' de la Internacional contaban con unas cuantas docenas o, a lo sumo, uno? cuantos centenares de miembros cada una."[3]

      Mientras vivió Trotsky, la IV logró mantener cierta unidad de acción. Después de su asesinato, el 20 de agosto de 1940, las disputas y escisiones se hicieron interminables y atomizaron a la organización.

      No obstante, tras el XX Congreso del PC soviético, en el que el propio Khruschev denunció los crímenes de Stalin, el trotskysmo experimentó un cierto reflorecimiento.

      En nuestro V Congreso decíamos: "El resurgimiento del trotskysmo a partir de la defenestración de Stalin en la URSS se ha polarizado en la IV Internacional a que pertenecemos, quedando al margen la casi totalidad de los grupos aventureros y contrarrevolucionarios que se reivindican trotskistas. Reconocidos por el propio Partido Comunista de la Unión Soviética los aspectos negativos de Stalin, ello constituyó una dramática confirmación de las raíces sanas y correctas del movimiento trotskysta y favoreció dos procesos simultáneos: a) la reunificación de la mayoría del movimiento trotskysta, entonces muy atomizado, debilitado y desprestigiado, concretada en el Congreso de Reunificación de la IV Internacional de 1963; b) La revitalización del trotskysmo por la doble vía de un nuevo y más amplio prestigio, que posibilitó el ingreso a sus filas de la juventud revolucionaria y del traslado del eje de lucha desde el enfrentamiento y denuncia del stalinismo (...) hacia la problemática revolucionaria contemporánea". (Minuta citada).

      Las esperanzas que entonces poníamos en la proletarización y renovación del trotskysmo se han visto frustradas. Las manifestaciones más claras de esta frustración son tres: la composición de clase de la IV, la actividad fraccional desarrollada contra nuestro Partido y el sostenimiento de posiciones teóricas que se apartan del marxismo-leninismo.